Jesús Villegas, juez de violencia sobre la mujer: "Lo que se le puede caer al ex Dao encima es tremendo: estamos hablando de penas de hasta 12 años de cárcel sin sumar otros delitos y sin agravantes"
El magistrado desgrana en 'El Cascabel' las claves de la querella por agresión sexual y alerta sobre las presiones que habría recibido la víctima
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El juez de violencia sobre la mujer Jesús Villegas ha analizado en el programa 'El Cascabel' de TRECE, presentado por José Luis Pérez, la querella presentada contra el ex DAO de la Policía por una presunta agresión sexual. El magistrado ha calificado los hechos como "gravísimos", asegurando que "lo que se le puede caer encima es enorme, sencillamente tremendo", y ha recordado que el tipo básico del delito de violación contempla penas de hasta 12 años de cárcel sin contar posibles agravantes.
Una querella 'sólida' y la crítica a Marlaska
Respecto a la solidez de la denuncia, que el propio ministro Marlaska ha calificado como "sólida", Villegas apunta que la existencia de grabaciones puede ser "un indicio de gran peso". Sin embargo, el juez se ha mostrado muy crítico con la actitud del ministro al supeditar su dimisión a la voluntad de la víctima. "No sé qué cable se les ha cruzado al señor ministro", ha expresado Villegas, cuestionando que un exjuez como él ponga sobre la víctima una decisión con tales repercusiones políticas.
Para el magistrado, que ejerce en un juzgado de violencia sobre la mujer, esta acción supone "un agravio más para esa víctima". Ha calificado la situación de "surrealista, sencillamente surrealista" y "macabro", y se ha preguntado qué le ha podido pasar al ministro para actuar de esa forma: "Parece que hubiéramos perdido la cabeza".
El ex DAO de la Policía, José Ángel González
La 'estructura tóxica' en la cúpula policial
La querella no solo apunta al ex DAO, sino que también describe la conducta de su mano derecha, apodado 'mini DAO', que sigue en su puesto. Según el relato, este alto mando habría intentado comprar el silencio de la agente ofreciéndole el puesto que quisiera, lo que para Villegas podría constituir un delito de coacciones o contra la administración de justicia al "intentar presionar a un testigo para que cambie o modifique su declaración".
Para el juez, este aspecto es "especialmente preocupante" porque, más allá del hecho individual, "revelaría la existencia de una estructura tóxica de una organización opresiva para sus miembros". Villegas ha alertado del peligro de que se cree un "entorno hostil" con "mandos conchavados entre sí para tapar la boca a las víctimas", describiendo una grave presión institucional.
La legitimidad de grabar las pruebas
Ante los intentos de desacreditar el relato de la víctima por haber preparado una grabación, Villegas ha sido tajante. Ha defendido que la agente "tiene perfecto derecho a recabar el material probatorio" para protegerse y asegurar una posible condena, y que este hecho no afecta a la culpabilidad del acusado. Ha concluido que es "un reproche moral que no tiene sentido jurídico y que no va a ninguna parte", y que la única cuestión técnica a dirimir será la fiabilidad y autenticidad de dicha grabación.
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