"Estonia ha prohibido llevar el cinturón de seguridad en su nueva autovía de hielo que ha creado sobre el Báltico para poder salir rápido"

El gobierno estonio ha inaugurado una carretera construida sobre el mar congelado para conectar sus islas durante el invierno, con normas de circulación únicas en el mundo

Pablo Alejandro Fernández

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Imagina conducir tu coche sobre el mar. Sin puente, sin túnel. Solo hielo bajo las ruedas, agua helada a tus pies y la prohibición de abrocharte el cinturón. Esto no es ciencia ficción ni una prueba extrema de rally. Es una autopista real, legal y supervisada por el gobierno de Estonia cada invierno.

Una solución histórica para un problema de aislamiento

Estonia es un país continental, pero alberga más de 2.000 islas en su territorio, un dato que sorprende a muchos. Entre las dos más grandes, separadas por el estrecho de Soela, el ferry es el medio de transporte habitual. El problema llega cada invierno: cuando el Báltico se congela, los barcos dejan de operar y las islas quedan completamente incomunicadas.

La solución que ha puesto en marcha el gobierno estonio es tan ingeniosa como espectacular: una autopista trazada directamente sobre la capa de hielo, con 17 kilómetros de longitud y un control operativo las 24 horas del día.

La noticia fue abordada este lunes 16 de febrero de 2026 en el programa 'Poniendo las calles' de COPE, presentado por Carlos Moreno 'El Pulpo', donde el colaborador Alfonso desgranó los detalles de esta infraestructura sin parangón en Europa.

Control milimétrico del hielo, cada día

Nada se deja al azar en esta autopista. Técnicos especializados miden a diario el grosor de la capa de hielo, analizan su estructura interna y monitorizan los movimientos del agua bajo la superficie. La señalización es abundante y la vigilancia, permanente.

Diariamente se mide el grosor de la capa de hielo, su estructura y los movimientos del agua inferior, con control las veinticuatro horas"

Alfonso García "Motorman"

Experto en motor

Esta infraestructura no es improvisada: responde a una tradición nórdica de rutas invernales sobre lagos y mares helados, aunque la escala y el nivel de supervisión de la versión estonia la convierten en pionera en su categoría.

Imagen de la primera autopista de hielo sobre el mar Báltico

Las normas más insólitas del mundo del motor

Circular por esta autopista exige adaptarse a una regulación radicalmente distinta a cualquier otra carretera. Las velocidades permitidas oscilan entre los 10 y 15 km/h o entre los 40 y 70 km/h, según el tipo de vehículo, para evitar vibraciones que puedan comprometer la integridad del hielo. La distancia de seguridad mínima entre vehículos es de 250 metros, muy superior a cualquier estándar convencional.

Lo más curioso es que está prohibido usar el cinturón de seguridad para poder salir rápido del vehículo en caso de rotura del hielo"

Alfonso García "Motorman"

Experto en motor

Esta última norma, aparentemente contraria a toda lógica vial, tiene una justificación de supervivencia evidente: si el hielo cede y el vehículo comienza a hundirse, cada segundo cuenta para escapar del habitáculo.

ingeniería de emergencia ante el cambio climático

Las rutas de hielo han existido durante siglos en los países nórdicos y bálticos, pero su futuro es incierto. El calentamiento global está reduciendo los períodos de congelación del Báltico, lo que hace que cada temporada en que esta autopista puede abrirse sea más corta e impredecible.

Por eso, la apuesta de Estonia por dotarla de tecnología de monitorización avanzada no es solo una medida de seguridad, sino también una forma de alargar al máximo su vida útil. A largo plazo, los expertos apuntan a que infraestructuras permanentes —como túneles o nuevos puentes— podrían ser la única solución definitiva para garantizar la conectividad de las islas estonias durante todo el año.