Borrasca Kristin: los vehículos en los que aparece este símbolo en las ruedas no tienen que usar cadenas para la nieve
La DGT avisa de que no todos los neumáticos de invierno libran de usar cadenas, solo los que llevan un marcaje especial
Efectos de la borrasca Kristin
Madrid - Publicado el
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La llegada de la borrasca Kristin, con la carga de nieve y hielo que ya ha caído en amplias zonas de la península, ha puesto de nuevo sobre la mesa las dudas de muchos conductores sobre cómo equipar sus vehículos de forma correcta y legal. En este contexto, la Dirección General de Tráfico (DGT) y sus agentes recuerdan una norma crucial que puede ahorrar tiempo y evitar multas: los coches equipados con neumáticos que lleven el símbolo 3PMSF en sus flancos están exentos de la obligación de colocar cadenas en los tramos donde estas sean requeridas. Este distintivo, un copo de nieve encerrado dentro de un pictograma de tres montañas, es la única garantía homologada por la normativa europea para circular en condiciones invernales severas sin necesidad de cadenas.
Según explica Rubén, un agente de la Guardia Civil de Tráfico con amplia experiencia en operaciones invernales, existe un error muy extendido entre los conductores. "Muchos creen que con cualquier neumático marcado con las siglas M+S, que significan 'barro y nieve', ya están cubiertos, y no es así", aclara a Ok Diario. Esa denominación, M+S, es genérica y no garantiza un rendimiento óptimo y probado en nieve dura o hielo. Por el contrario, el símbolo 3PMSF (Three Peak Mountain Snowflake) es una homologación oficial que certifica que ese neumático específico ha superado con éxito pruebas estandarizadas y rigurosas en cuanto a tracción y frenado sobre superficies nevadas. Para obtener este marcaje, el neumático debe demostrar un rendimiento satisfactorio tanto en movilidad como en seguridad sobre nieve en un método reglamentario normalizado.
Esta distinción no es baladí, especialmente cuando la DGT activa sus protocolos por nieve. Cuando se decreta la obligatoriedad de uso de cadenas, solo los vehículos que tengan montados los cuatro neumáticos con el símbolo 3PMSF pueden prescindir de ellas. Para todos los demás, es obligatorio portar y colocar un sistema antideslizante homologado. El incumplimiento de esta norma se considera una infracción grave, sancionada con una multa de 200 euros, y conlleva la inmovilización del vehículo hasta que la situación se regularice, ya que supone un riesgo evidente para la seguridad vial.
Frente a la opción de los neumáticos de invierno con 3PMSF, los conductores tienen a su disposición varios tipos de cadenas. Las cadenas metálicas tradicionales siguen siendo las más eficaces en situaciones extremas de nieve compacta o hielo, aunque su montaje es más complejo y no se recomiendan para circular sobre asfalto descubierto. Las cadenas de tela, por su parte, son más ligeras y de colocación más sencilla, ideales para un uso esporádico, pero se desgastan con rapidez si se usan sobre pavimento sin nieve. Finalmente, existen modelos híbridos o compuestos que combinan materiales textiles con elementos de plástico o metal, buscando un equilibrio entre adherencia, durabilidad y facilidad de uso.
Un código de colores
Para guiar a los conductores durante los episodios de mal tiempo, la DGT emplea un código de colores que establece restricciones escalonadas. El nivel verde actúa como aviso inicial, imponiendo limitaciones de velocidad y recomendando prudencia. Cuando se activa el nivel amarillo, que indica nieve en la calzada, se prohíbe ya la circulación a camiones y vehículos articulados, y se obliga a turismos y autobuses a reducir la velocidad a 60 kilómetros por hora. La situación se complica con el nivel rojo, reservado para cuando la nieve cubre abundantemente la carretera. En este escenario, solo pueden circular los vehículos que lleven cadenas o neumáticos especiales (los 3PMSF) a una velocidad máxima de 30 km/h, y se veta el paso a autobuses y camiones. El nivel negro, el de mayor gravedad, supone la prohibición total de la circulación.
Más allá del equipamiento, la conducción sobre nieve o hielo exige una técnica particular y mucha calma. Los expertos de Tráfico insisten en que, con el pavimento deslizante, lo más seguro es circular con una marcha más larga de lo habitual cuando se transita en llano o se afronta una subida. Esto permite que el motor no revolucione en exceso y minimiza el patinaje de las ruedas motrices. Sin embargo, la estrategia debe invertirse al descender una pendiente nevada. En esa situación, es fundamental usar marchas cortas para aprovechar la retención del freno motor y tocar el pedal de freno solo cuando sea estrictamente necesario, y siempre con una presión suave y progresiva. Los vehículos con cambio automático suelen incorporar un modo 'hielo' o 'nieve' que gestiona las marchas para optimizar la tracción.
Placas de hielo
Un peligro adicional y muy traicionero son las placas de hielo, frecuentes en las primeras horas de la mañana. Si el vehículo entra en una de estas zonas y pierde adherencia de forma brusca, la recomendación principal es no frenar de golpe. Lo más seguro es levantar suavemente el pie del acelerador y sujetar con firmeza el volante, manteniendo las ruedas rectas, hasta que los neumáticos vuelvan a encontrar agarre. Solo entonces, y si es necesario, se deben realizar correcciones suaves de la trayectoria.