Santoral

San Frutos

Patrono de Segovia y ermitaño, Frutos persuade a sus hermanos para venderlo todo y vivir en la pobreza después de recibir una gran herencia tras la muerte de sus padres

La humildad de los Santos les ha hecho vivir su perfección desde el silencio, dando así las obras esperadas en el interior. Hoy, XXX Domingo del Tiempo Ordinario y Jornada de los Sin Hogar, hacemos memoria de San Frutos. Su nacimiento se sitúa el año 642 en Segovia, en el seno de una familia rica, que tuvo, además, otros dos hijos: Valentín y Engracia.

Al morir sus padres, siendo ellos todavía muy jóvenes, heredan una gran herencia, tentándoles el hecho de ser ricos. Pero Frutos persuade a sus hermanos para venderlo todo y vivir en la pobreza. Es el seguimiento fiel a la recomendación del Señor: “Si quieres ser perfecto vende cuanto tienes, dáselo a los pobres -para poseer un tesoro en el Cielo- y luego sígueme”. Así dejan la capital segoviana de donde proceden para vivir en tres ermitas a orillas del Duratón.

El santoral de hoy, domingo 25 de octubre

De esta manera favorecían un mayor trato con el Señor cada uno de ellos. Pero en estas circunstancias, surge la invasión musulmana, y Valentín y Engracia, mueren mártires. Hacia ese camino, tiende también Frutos, pero la Providencia, quiere que él sea ayuda para los cristianos que sufren la persecución. Ese fue el cometido que llevó a cabo para aliviar y liberar a cuantos se encontraban en al esclavitud. Ya recuerda el refrán que el hombre propone y Dios dispone.

Pero su tarea no quedaría aquí, porque en su camino se cruzan muchos musulmanes a los que convierte a la Fe. La Providencia que no tiene límites lleva más allá al buen anacoreta. Su muerte tiene lugar el año 715 en la paz del Señor, tras una experiencia verdaderamente mística en los últimos años de su vida. La vida del Patrono de la Diócesis de Segovia cala en el corazón de muchas personas que le tienen desde el principio por un hombre de Dios.