Santoral

El Santísimo Nombre de Jesús, el Mesías Salvador

Todos tenemos un nombre que nos pusieron en el Bautismo. Con él se nos llama, se nos conoce y tiene su sentido. Hoy, en este miércoles antes de Epifanía, dentro del Tiempo de Navidad celebramos el Santísimo Nombre de Jesús. Cuando el Ángel se le aparece en sueños a José, le pide que no tenga reparo a acoger a María, su Mujer, porque la Criatura que hay en Ella viene del Espíritu Santo. Y le añade que hay que llamarle Jesús.

En el Libro de los Hechos de los Apóstoles, Pedro y Juan, proclaman ante el Sanedrín que el Único Nombre que se les ha dado para salvarnos, es el de Jesús. Ningún otro ni en el Cielo ni en la tierra.Jesús significa “Dios nos salva”. También San Pablo en su Carta a los Filipenses dice que “al Nombre de Jesús toda rodilla se doble en el Cielo, en la tierra y en el abismo, y toda lengua proclame que “Jesucristo es el Señor para Gloria de Dios Padre”.

En la Historia de la iglesia, San Bernardo de Claraval, habló con alabanzas del Divino Nombre. Pero sería en el siglo XV San Bernardino de Siena quien difundió esta Devoción. De hecho pintó en una tabal de madera JHS que significa “Jesucristo Salvador de los hombres”. Precisamente dicen que eso vió Constantino al entrar en batalla, lo que le aseguraba la victoria y al paz. Cuando visitaba a los enfermos les invitaba a adorar el Santísimo Nombre de Jesús.

También le siguió como discípulo San Juan de Capistrano. Cuando algunos acusaron a San Bernardino ante el Papa de que no tomaba con respeto el Nombre del Salvador, el Pontifice asesorado por San Juan de Capistrano lo aprobó y quiso que los fervientes propagadores de la Devoción fuesen antes que nadie, los franciscanos. Urbano IV y Juan XXII dieron Indulgencia al añadir en el Ave María el Nombre de Jesús, al final.


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