Boletín

SANTORAL 25 JUNIO

La santa que vivió su fe en una cueva y permaneció fiel a Jesús hasta el martirio

Santa Orosia vivió su Fe alejada en una cueva, hasta que la descubrieron los moros y murió mártir

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Jesús Luis Sacristán

Tiempo de lectura: 1'Actualizado 25 jun 2019

La vieja Europa siempre ha sido ese Continente donde la Fe que prendió estuvo vinculada a los mártires. Al igual que en el Imperio Romano durante los primeros siglos, en España, muchos hombres y mujeres, jóvenes en buena parte de los casos, han entregado su vida por el Evangelio después de ser descubiertos. 

Hoy la Iglesia nos presenta a Santa Orosia, que vivió esta persecución teniendo que huir para salvarse, pero al final será descubierta. Su nacimiento se sitúa entre Bayona y Francia en el siglo VII. Los que pensaban en la zona francesa alegaban que los padres de estirpe noble, querían casarla con un príncipe o alguien perteneciente a la clase alta.

No falta quien apunta que Don Rodrigo iba a ser uno de los posibles pretendientes para casarse con ella. No faltan quienes alegan que su nacimiento se produjo ya en España. Desde muy joven, tuvo una vida austera, penitente y de oración en Jaca. Pero, en esos tiempos de la dominación de los moros, Orosia huyó de la ciudad a una cueva para seguir su vida de meditación. Uno de los principales motivos era que los invasores habían apresado muchos seguidores de Cristo y ella debía de evitarlos si fuese posible. 

Incluso en la cueva pensó que nadie le molestaría. Sin embargo es descubierta y llevada ante el general que le exige dejar su Fe y casarse con él. Después de intentar persuadirla muchas veces, ella se reafirma en su seguimiento de Cristo. Muchas veces intentarán convencerla y amenzarla, pero ella, otras tantas veces, se abrazaba más a Dios. Por ello, Santa Orosia morirá decapitada el año 714, reposando sus reliquias en la Catedral de Jaca.

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