Santoral

El Corazón de Jesús: Amor para siempre

Tres semanas después de haber finalizado el Ciclo de Pascua con Pentecostés, se concluye de manera oficiosa el Tiempo Pascual. En esta reciente andadura de la Segunda Parte del Tiempo Ordinario se han vivido fiestas y Solemnidades como La Santísima Trinidad, el Corpus Christi o Jesucristo Sumo y Eterno Sacerdote y Santa María Madre de la Iglesia. Y en este viernes siguiente al Domingo del Cuerpo y la Sangre de Cristo se celebra la Solemnidad del Divino Corazón de Jesús.

El Evangelio según San Mateo que se proclama hoy recuerda el Pasaje en el que Cristo después de agradecer al Padre que todas estas cosas se las haya escondido a los sabios y entendidos y se las haya revelado a la gente sencilla, hace un llamamiento a todos los que estén cansados y agobiados para que se acerquen a su Divino Corazón y Él les dará descanso porque es Manso y Humilde de Corazón.

San Juan en la Pasión recuerda que cuando el Señor ha muerto se cumplen las profecías de no quebrarle un hueso, sino que uno de los soldados le atravesó con su lanza y, al punto, salió Sangre y Agua de su Costado. Los Padres de la Iglesia también profundizaron en el Amor de Dios manifestado en su Hijo al que envió al mundo para que el mundo se salve por Él. En el siglo XI los cristianos meditaban, siguiendo una antigua tradición, las cinco llagas de Cristo. Santa Gertrudis recibió revelaciones para profundizar en el amor a Cristo.

En 1670 San Juan Eudes será pionero en esta devoción y cinco años más tarde, Santa Margarita María de Alacoque recibirá la aparición del Señor, mostrándole su Corazón que derrocha amor hacia los hombres pero no es correspondido por ellos. Al mismo tiempo, Jesús le aseguraba refugio y auxilio al que profesase esta devoción. En 1865 toda Francia celebraba esta Fiesta que el Papa Pío IX aprobó. Sería León XIII el que pediría a todos los obispos instaurarla de manera oficial en sus Diócesis.


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