Homilía para 4 Domingo Tiempo Ordinario, B, (1-2-2015), por José-Román Flecha

Homilía para 4 Domingo Tiempo Ordinario, B, (1-2-2015), por José-Román Flecha

Redacción digital

Madrid - Publicado el - Actualizado

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Homilía para 4 Domingo Tiempo Ordinario, B, (1-2-2015), por José-Román Flecha

"Profesta y maestro" es el título de la reflexión homilética del sacerdote y teólogo José-Román Flecha Andrés para 4 Domingo Tiempo Ordinario, B, (2-1-2015)

PROFETA Y MAESTRO

Domingo 4º del Tiempo Ordinario. B. 1 de febrero de 2015

"Suscitaré un profeta de entre tus hermanos, como tú. Pondré mis palabras en su boca y él les dirá lo que yo le mande" (Dt 18,18). Según el libro del Deuteronomio, con esas palabras anuncia Dios el envío de un profeta semejante a Moisés. Como se ve, será un profeta tomado de entre sus hermanos, es decir partícipe de la suerte de su pueblo y comprometido con él.

Además, habrá de transmitir las palabras del Señor para ser escuchado como su mensajero. Esa elección por parte de Dios exige una fidelidad exquisita por parte del elegido. El mismo texto añade que el profeta no deberá caer en la arrogancia de proclamar en nombre de Dios aquello que Dios no le haya mandado.

Pero la fidelidad es don y tarea. Un don de Dios en beneficio del pueblo. Y una tarea que atañe también a los que escuchan o han de escuchar el mensaje del profeta enviado por Dios. Así lo manifiesta el mismo oráculo del Señor que se recoge en el texto. "A quien no escuche las palabras que pronuncie en mi nombre, yo le pediré cuentas".

LA AUTORIDAD

El evangelio de Marcos que hoy se proclama (Mc 1, 21-28) nos presenta a Jesús en Cafarnaún, la ciudad costera del lago de Galilea que él habría de convertir en la base de su misión. Es un sábado y Jesus acude a la sinagoga. Cuando toma la palabra los asistentes quedan admirados, porque enseña con autoridad.

La autoridad no puede confundirse con el poder. El poder es transitorio, mientras que la autoridad permanece. El poder viene determinado por un golpe de fuerza o por la veleidad de los que eligen al gobernante. Pero la autoridad proviene del valor del mensaje y de la coherencia del mensajero. El poder aplasta a las gentes, la autoridad las ayuda a crecer .

La autoridad de Jesús se vincula a su forma de enseñar y a su forma de actuar. Sus palabras son corroboradas por sus acciones. En este caso, por la curación de un enfermo. En tiempos en que la enfermedad se atribuye a un mal espíritu, Jesús demuestra su autoridad liberando de él a este pobre paciente. La autoridad de Jesús se identifica con la compasión.

LA CONFESIÓN

El evangelio de Marcos recoge los gritos que dirige a Jesús el enfermo. Aquel marginado descubre en Jesús al verdadero profeta que había sido prometido por Dios.

– Señor Jesús, te reconocemos como el Santo de Dios, como el Maestro que habla con autoridad y como el testigo de la compasión de Dios. Bendito seas por siempre, Señor. Amén.

José-Román Flecha Andrés

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