Homilía para Domingo Divina Misericordia, B, (12-4-2015)

Homilía para Domingo Divina Misericordia, B, (12-4-2015)
Madrid - Publicado el - Actualizado
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Homilía para Domingo Divina Misericordia, B, (12-4-2015)
"El día de la comunidad" es el título de la reflexión homilética del sacerdote y teólogo José-Román Flecha Andrés para Domingo Divina Misericordia, B, (12-4-2015)
"En el grupo de los creyentes todos pensaban y sentían lo mismo: lo poseían todo en común y nadie llamada suyo propio nada de lo que tenían". Siempre nos impresiona volver a leer estas palabras. Con este "sumario", nos evoca el Libro de los Hechos de los Apóstoles la vida de la primera comunidad de los discípulos del Señor (Hech 4, 32).
Es un panorama ideal que se presenta como modelo para todas las comunidades cristianas de todos los siglos y de todo lugar. El testimonio que los apóstoles ofrecen de la resurrección de Jesucristo estaba avalado por el espíritu y el estilo de vida de toda la comunidad a la que pertenecían y a la que servían. Y se comprende que así ha de ser en todo tiempo.
Según se puede observar, la palabra apostólica está apoyada "desde arriba" por la fuerza del Espíritu, como se ha dicho en el mismo libro. Pero es confirmada "desde abajo" por la unidad de pensamiento y sentimiento y por la generosa fraternidad que caracterizan a los discípulos del Señor.
EL ENFADO Y LA VERDAD
El evangelio que se proclama en este segundo domingo de Pascua nos recuerda que, tras la muerte de Jesús, sus discípulos permanecen encerrados por miedo a los judíos. Se diría, con palabras del Papa Francisco, que son víctima de un "pesimismo estéril". Pero Jesús resucitado se les presenta como portador de la paz y del perdón (Jn 20, 19-31).
Este relato evangélico es bien conocido, además por dos detalles: las idas y venidas de Tomás y el gesto de Jesús.
EL TEMOR Y LA MISERICORDIA
Con todo, este texto del evangelio de Juan nos da pie a otras dos consideraciones: la de la importancia de la comunidad y la del don de la misericordia.
– Señor Jesús, sabemos que nos perdonas y nos buscas, que nos ofreces tu paz y nos envias a proclamar tu resurrección. Que nuestras palabras y obras reflejen siempre la misericordia que tienes con tu comunidad. Amén. Aleluya
José-Román Flecha Andrés





