El Dolor del Papa por las víctimas del tifón en Filipinas
Francisco ha pedido un Avemaría por los muertos y víctimas del tifón Phanfone y se ha unido al dolor de un pueblo “al que quiero tanto”

El Papa Francisco durante el rezo del Ángelus este jueves
Madrid - Publicado el - Actualizado
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El Papa Francisco ha invitado a todos los presentes en la Plaza de San Pedro durante el rezo del Ángelus a elevar un Ave María por los muertos en Filipinas a consecuencia del tifón Phanfone que se ha cobrado, hasta el momento, la vida de 16 personas.
“Me uno al dolor que ha caído sobre el querido pueblo de Filipinas a causa del tifón Phanfone. Rezo por las numerosas víctimas, por los heridos y por sus familias. Invito a todos a rezar conmigo el Ave María por este pueblo al cual quiero mucho”, con estas palabras el Pontífice ha manifestado su dolor y solidaridad con el pueblo filipino tras haber sido afectado por un tifón, que con vientos de 195 kilómetros por hora, azotó el día de ayer algunas aldeas rurales y zonas turísticas en el centro de Filipinas causando mucho dolos, 16 muertos y muchos heridos y al menos seis personas desaparecidas en la provincia de Iloilo. Sin embargo, el mayor daño se encuentra en el archipiélago de Visayas, mientras que el aeropuerto de Kalibo también está seriamente dañado.
El Santo Padre les ha dicho a todas las personas que se congregaban en la plaza que "la alegría de la Navidad, que llena también hoy nuestros corazones, suscite en todos el deseo de contemplar a Jesús en la gruta del pesebre, para luego servirlo y amarlo en nuestros hermanos, especialmente en los más necesitados”.
Y antes de despedirse con su acostumbrado saludo de “¡Buen almuerzo y hasta la vista!”, el Papa Francisco ha agradecido a todas las personas de Roma y del mundo que en estos días han enviado sus saludos por Navidad, a ellos les dijo: “No me es posible responder a cada uno, pero rezo por cada uno. Por eso, hoy les expreso a ustedes y a todos mi más sincero agradecimiento, especialmente por el don de la oración que tantos de ustedes han prometido hacer: muchas gracias. Feliz fiesta de San Esteban. Por favor – pidió el Papa – continúen rezando por mí”.





