Denis Mukwege, Premio Nobel de la Paz 2018 y médico en Congo: "La visita del Papa es una señal fuerte"

El Santo Padre ha recibido al ginecólogo congoleño galardonado en 2018 por su compromiso con el tratamiento de mujeres y niñas víctimas de violaciones

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El Papa Francisco recibió ayer, viernes 9 de diciembre, al ginecólogo congoleño y activista por los derechos humanos, Denis Mukwege, Premio Nobel de la Paz 2018 por su compromiso con el tratamiento de mujeres y niñas victimas de violaciones de guerra.

Minutos después de su audiencia con el Papa, Denis ha atendido a los periodistas en la Plaza San Pedro y ha subrayado que espera que la visita del Papa al Congo contribuya al fin del conflicto y la crisis humanitaria en el país: “Es una señal fuerte […] viene a sufrir con el pueblo congoleño que sufre y esperamos que su presencia contribuya a sensibilizar al mundo sobre el drama que vivimos hoy y que con sus oraciones y su voz pueda contribuir a poner fin a esta tragedia, de la que poco se habla aquí en Europa”.



En su cuenta personal de Twitter, el ginecólogo explicó que durante la conversación privada de 30 minutos con el Santo Padre hablaron de “la crisis humanitaria en la República Democrática del Congo y el imperativo de la justicia, la consolidación de la democracia y el establecimiento de la paz”.

Durante la reunión, el médico le explicó al Papa su trabajo en el Hospital Panzi, que fundó hace casi 25 años en Bukawu y donde vive bajo vigilancia desde hace 10 años para evitar ataques. Su trabajo es principalmente salvar la vida y el futuro de mujeres, niñas víctimas de violaciones y violencia sexual, utilizadas como arma de guerra por las milicias de los grupos que luchan contra el gobierno en Kinshasa.



En una entrevista a la redacción francesa de Vatican News, el ginecólogo ha afirmado que “esta visita para mí fue una gracia especial, un honor haber conocido a un hombre de fe, un hombre de paz, una persona que trabaja por la paz, la justicia y la inclusión en todo el mundo y en el contexto particular de hoy, con múltiples crisis”.

Preguntado por si la diplomacia papal puede hacer algo para contribuir al retorno de la paz en la región, Mukwege subraya que “la Iglesia tiene un papel muy importante y creo que la palabra profética de la Iglesia puede marcar una gran diferencia. Una Iglesia que calla cuando la gente sufre es una Iglesia fuera de lugar”.

Sobre la situación de las mujeres en el país, el doctor Mukwege ha pedido a la prensa internacional que se hable de este problema: “Lo que cuenta no es el número de mujeres violadas, sino la forma en que se hace. Destruir niños, destruir bebés, destruir mujeres delante de su familia, de su comunidad, significa sencillamente destruir toda una comunidad”.

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