Los pontífices que han pisado una mezquita antes de León XIV

León XIV es el cuarto Papa que entre a rezar en una Mezquita, después de que hicieran lo propio Juan Pablo,  Benedicto XVI y Francisco 

Eva Fernández Huéscar

Roma - Publicado el - Actualizado

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León XIV será el cuarto Papa que entre a rezar en una Mezquita. Lo hará el sábado 29 de noviembre en la Mezquita Azul de Estambul. Previamente, en esta misma mezquita estuvieron Benedicto XVI y el Papa Francisco. Juan Pablo II fue el primer pontífice que entró en una mezquita cuando visitó Damasco en 2001. Durante los dos mil años del cristianismo, ningún Papa había puesto el pie en una mezquita, lugar sagrado del islam. En el año 2000, Juan Pablo II visitó la Explanada de las Mezquitas en Jerusalén, pero no entró en ningún templo musulmán.

 

En la mezquita de Damasco se encontraba la tumba de Saladino, el líder musulmán que arrebató Jerusalén a los cruzados cristianos en el siglo XII, pero el principal interés de Juan Pablo II, quien ya tenía 80 años y sufría párkinson estaba en otro lugar importante de la mezquita donde se venera una reliquia con la cabeza de San Juan Bautista, quien también es considerado profeta en el islam. Ante esa reliquia, Juan Pablo II rezó en silencio.

Benedicto XVI rezó en la Mezquita Azul en una visita histórica  

En el año 2006 Benedicto XVI entró por primera vez en la Mezquita Azul durante su viaje a Turquía. Se alza junto a la antigua basílica de Santa Sofía, que Benedicto XVI visitó como ya hicieron Pablo VI y Juan Pablo II. Ajeno a la polémica que podría levantar entre los islamistas más radicales, el gesto marcó un hito importante para las relaciones con el islam, y sirvió para borrar asperezas tras la crisis surgida en Ratisbona.

   

Igual que hizo Juan Pablo II en el 2001 en la mezquita de Damasco, Benedicto XVI dejó los zapatos a la entrada y caminó por una de las mayores mezquitas del mundo con capacidad para 8.000 personas. Al llegar a la parte más oriental, el Gran Mufti le explicó que aquella era la dirección de la Meca y del Oriente, la más indicada para la plegaria. El Papa juntó las manos al estilo monástico y se sumó a la oración silenciosa. El portavoz del Vaticano, Federico Lombardi, precisó que en estos momentos el Papa realizó "una meditación, una oración interna dirigida a Dios".

Al final de la visita, el Gran Mufti le obsequió una paloma de la paz en azulejo brillante, copia de una de las 20.000 piezas que decoran la mezquita. Casualmente el regalo que le traía Benedicto XVI era complementario: la copia de un famoso mosaico romano que representa cuatro palomas bebiendo agua desde el borde de un recipiente. Ante esta coincidencia Benedicto XVI comentó a su anfitrión la sintonía de las religiones en “el anuncio de paz y de fraternidad. Y le invitó a rezar para que “el Dios de la Misericordia nos ayude en el camino de la paz”.

La oración silenciosa del Papa Francisco en la Mezquita Azul  

En el cuarto viaje que un Papa hacía a Turquía, en 2014, el Papa Francisco fue recibido por el muftí Rahmi Yaran en la puerta de la mezquita, donde, tal como ocurrió con su predecesor, todos se descalzaron antes de entrar. 

Después se fueron juntos hasta el mihrab, orientado a La Meca, y el muftí le hizo notar que en la parte superior están grabados unos textos del Corán sobre María: una leyenda piadosa sobre los ángeles que la alimentaban milagrosamente cuando era niña y prestaba servicio en el templo de Jerusalén. A continuación, el Papa y el muftí rezaron en silencio y de pie, con las manos ante el pecho durante dos minutos. El Papa mantenía los ojos cerrados, en actitud de concentración profunda. Al final, igual que había hecho Benedicto XVI al terminar de rezar en ese mismo lugar en el 2006, el Papa dio las gracias al muftí. 

El portavoz del Vaticano manifestó que se había tratado de un momento de “adoración silenciosa”.