Parolin sobre la imputación del arzobispo Viganò: "Ha tomado actitudes a las que debe responder"

El exnuncio de EEUU ha sido imputado por el Vaticano por delito de "cisma" después de haber negado la legitimidad del Papa Francisco y mostrara su rechazo al Concilio Vaticano II

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El exnuncio de EEUU, Carlos Maria Viganò, ha sido imputado por delito de “cisma” por el Dicasterio de Doctrina de la Fe, después de que haya negado la legitimidad del Papa Franciscoy mostrara su rechazo al Concilio Vaticano II, que ha calificado en su cuenta de Twitter como “un cáncer ideológico, teológico, moral y litúrgico del que la iglesia sinodal bergogliana es la metástasis necesaria”.

El arzobispo italiano ha decidido hacer público este proceso en su contra el mismo día en que había sido convocado por el Dicasterio de la Doctrina de la Fe para notificarle las acusaciones, tal y como consta en el documento de citación, fechado el pasado 11 de junio.

En el acto se le informa de su imputación por el delito de cisma por "afirmaciones públicas de las que resulta una negación de los elementos necesarios para mantener la comunión con la Iglesia Católica: la negación de la legitimidad del papa Francisco, la ruptura de la comunión con él y rechazo del Concilio Vaticano II".

El cardenal Parolin considera que Viganò debe responder ante “algunas actitudes”

El secretario del estado vaticano, el cardenal Pietro Parolin, ha comentado este asunto ante los periodistas tras una conferencia en la Pontificia Universidad Urbaniana, en la que afirma que “Monseñor Viganò ha tomado algunas actitudes y algunos gestos por los que debe responder".

Parolin ha remarcado que mantuvo una buena relación con Viganò, aunque asegura desconocer lo que ocurrió después: “Lo siento mucho porque siempre lo aprecié como un gran trabajador, muy fiel a la Santa Sede, que en cierto sentido era también un ejemplo. Cuando fue nuncio apostólico trabajó bien". Lo que pasó, no lo sé".

Las críticas de Viganò al Papa Francisco

Las críticas de Carlos Maria Viganò al Papa Francisco se remontan al mes de septiembre de 2018, cuando en una polémica carta acusa al obispo de Roma de conocer los abusos sexuales del cardenal estadounidense Theodore McCarrick, que en junio de aquel año fue destituido del ministerio público por la Santa Sede tras encontrarse una denuncia "creíble y fundamentada" de esos abusos.

Un asunto, recalca el Vaticano, que fue plenamente aclarado con la publicación de un minucioso informe en noviembre de 2020 que desmiente al exnuncio.

En otra ocasión, Viganò llegó a poner en duda su elección en el cónclave que lo eligió Sucesor de Pedro en 2013 y le ha llegado a calificar de "siervo de Satanás" tras la publicación del documento 'Fiducia Supplicans' que permite la bendición a personas homosexuales.

Viganò, de 83 años, fue nombrado arzobispo en 1992 por Juan Pablo II y luego, entre otros cargos, fue nuncio apostólico en Nigeria hasta 1998 y en EEUU entre el 2011 y el 2016.

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