León XIV hace un llamamiento a los cristianos de Oriente Medio: “Estamos llamados a ser instrumentos de paz, amor y reconciliación”
En su Audiencia General, el Papa define a la Iglesia como pueblo de Dios y la misión de todos los bautizados: "Que el Señor los bendiga a todos y los proteja siempre de todo mal”
Madrid - Publicado el
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Dirigiéndose expresamente a los católicos de lengua árabe, el Papa ha deseado que “el Señor los bendiga a todos y los proteja siempre de todo mal”.
Además, ha recordado que los cristianos estamos llamados a ser instrumentos de paz, amor y reconciliación, "para que la verdadera paz reine entre todos los pueblos”. Es un mensaje para todos, pero con especial dedicación a los fieles de Oriente Medio.
El sacerdocio común de los fieles
El Papa León XIV ha dedicado la catequesis de la Audiencia General de este miércoles a profundizar en el segundo capítulo de la constitución conciliar Lumen gentium, centrado en la Iglesia como pueblo de Dios. El Pontífice ha explicado cómo Cristo hace partícipe a este pueblo de su obra sacerdotal, profética y real para llevar a cabo su misión salvífica.
El Santo Padre ha recordado que el sacerdocio común de los fieles se recibe con el Bautismo, que habilita para el culto y para confesar la fe. Posteriormente, la Confirmación vincula más estrechamente a la Iglesia y enriquece con la fuerza del Espíritu Santo para difundir y defender la fe como "verdaderos testigos de Cristo".
En este sentido, ha recordado unas palabras del Papa Francisco para subrayar la importancia del Bautismo: "Mirar al Pueblo de Dios, es recordar que todos ingresamos a la Iglesia como laicos. El primer sacramento, el que sella para siempre nuestra identidad y del que tendríamos que estar siempre orgullosos es el del bautismo". Según ha explicado el Papa, "todos formamos el Santo Pueblo fiel de Dios".
Este sacerdocio real, ha continuado el Pontífice, se ejerce mediante la participación en la Eucaristía, la oración, el ascetismo y la caridad activa, que dan testimonio de una vida renovada por la gracia.
La misión profética y el 'sensus fidei'
El Papa León XIV ha señalado también que el pueblo de Dios participa en la misión profética de Cristo. En este punto, ha introducido el concepto del sensus fidei o sentido de la fe, una facultad de toda la Iglesia que le permite reconocer la revelación y distinguir lo verdadero de lo falso en cuestiones de fe.
Citando la *Lumen gentium*, ha afirmado que "la totalidad de los fieles, que tienen la unción del Santo, no puede equivocarse cuando cree", y esta propiedad se manifiesta "cuando desde los Obispos hasta los últimos fieles laicos presta su consentimiento universal en las cosas de fe y costumbres".
De esta unidad, que el Magisterio custodia, se deduce que cada persona bautizada es un sujeto activo de evangelización, llamado a dar un testimonio coherente de Cristo.
Frutos del Espíritu Santo
Finalmente, el Papa ha destacado que el Espíritu Santo dispensa dones "entre los fieles de cualquier condición" para la renovación y edificación de la Iglesia. Como ejemplos de esta vitalidad carismática, ha mencionado la vida consagrada y las distintas formas asociativas eclesiales.
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