Las redes sociales no impiden las relaciones de amistad de los jóvenes, según la Fundación SM

La Fundación SM publica un informe sobre los jóvenes y la amistad, un estudio sobre el impacto de las redes sociales y otras circunstancias vitales en la amistad

Tiempo de lectura: 2’

La Fundación SM ha publicado un informe sobre jóvenes y amistad. Ariana Pérez es coordinadora de investigación y evaluación educativa de la Fundación. Empezaron este trabajo junto a Fad Juventud para conocer la importancia que dan los jóvenes a la amistad, y han investigado la profundidad de los discursos de los jóvenes. Según Ariana, la primera clave es que ''la amistad sigue siendo tremendamente importante para los jóvenes''. Siguen distinguiendo al mejor amigo a otros amigos, con los que hacer deporte o salir de fiesta, pero no tienen una relación tan profunda y de confianza.

Apunta a que la juventud valora la confianza, reciprocidad y sinceridad para construir relaciones de amistad duradera. Por su parte, las redes sociales no tanto aíslan, sino que pueden permitir fomentar el autoconocimiento y marcar límites. La amistad es central, pero de cara a esas redes sociales, ''son conscientes de los riesgos'': sobreexposición, la necesidad de estar siempre presente y contestar inmediatamente, el riesgo de considerar amigos que se hace a través de las redes como verdaderos amigos.




En el trabajo de campo, muchos jóvenes les dijeron a los investigadores: ''Sentimos que si nos desconectamos por un tiempo, la relación se puede resentir''. También tienen conciencia de autocuidado, de reservarse el espacio personal para que las relaciones sean duraderas, el saber estar solos. Saben que la sociedad no las educa para gestionar la pérdida de la amistad, no tanto en la familia o pareja. Saben que estar mal impide tener relaciones duraderas.

También aprenden a equilibrar el espacio personal y grupal. ''Cuando son adolescentes les es difícil rechazar los planes grupales. Cuando somos adultos aprendemos a conservar el espacio personal''.

''A veces el duelo de perder una amistad peude ser mayor que el de perder una pareja''.

Se trata de un duelo que frustra. ¿Cómo gestionar las frustraciones? ''No nos ha sorprendido el saber qué necesitan. Cuando les das la rutina de que les cuentes sus problemas, te los cuentan''. A los investigadores les ha sorprendido la perspectiva sobre las relaciones de amistad, cómo evolucionan y cómo aprenden, los altibajos.

Por otra parte no son tan nativos digitales. Y una muestra es dar por hecho que saben gestionar las relaciones virutales. ''Van aprendiendo en ausencia de alguien, como sus padres, de quien les asesore. Aprenden por ensayo-error, pero los errores pueden tener riesgos difíciles''. Aconseja no dejarles solos, si han tenido problemas en redes, que se les acompañe en el proceso de descubrimiento. Los jóvenes necesitan que se preocupen por ellos.


Más vídeos

Religión