San Juan de Dios avanza en la revisión de medidas de apoyo de hasta 19 personas con discapacidad

La nueva norma está haciendo desaparecer la tutela en favor de la curatela y elimina el concepto de 'incapacitación'

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Un año después de la entrada en vigor de la Ley por la que se reforma la legislación civil y procesal para el apoyo a las personas con discapacidad en el ejercicio de su capacidad jurídica, la Fundación Padre Miguel García Blanco, perteneciente a la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios, ya tiene en proceso la revisión de medidas de apoyo de 19 personas que hasta entonces estaban tuteladas, y se ha hecho cargo de la curatela representativa de cinco personas. La entrada en vigor de esta ley supone un cambio en un sistema que generalmente procedía a la incapacitación de las personas con discapacidad en la toma de decisiones por otro, fundamentado en el respeto a su deseo, voluntad y preferencias, lo que pone en valor su autonomía.



La directora de la Fundación de la Orden de San Juan de Dios, Rosario Fijo, ha explicado que “desde que se publicó esta norma, la tutela, como tal, va a desaparecer para dar paso a la curatela como principal medida de apoyo a estas personas. Todo ello favorece la autonomía de las personas hasta ahora tuteladas, eliminando por completo el concepto de incapacitación y haciendo prevalecer su voluntad y preferencia en cualquier proceso”.

Apoyo a 82 personas de la Fundación Padre Miguel García Blanco en 2021

La Fundación Padre Miguel García Blanco cerró el año 2021 prestando apoyo a 82 personas, casi todas tuteladas hasta ese momento. La entrada en vigor de esta ley ha traído consigo la evaluación periódica de las necesidades de estas personas por parte de una autoridad u órgano judicial para, así, salvaguardar su capacidad jurídica y fomentar el respeto hacia sus deseos y voluntad en todo momento. Es por ello que, unaño más tarde, el 23% de las personas apoyadas por la Fundación de San Juan de Dios ya ha pasado por estos exámenes para sustituir su situación de tutela por la de curatela. En este caso, las personas que ejercen la curatela son curadores, que son aquéllas designadas para apoyar a la persona con discapacidad en actos jurídicos, limitando su actuación únicamente a aquellas acciones determinadas en su designación. Solo de manera excepcional, el curador podrá sustituir a la persona.

Las personas evolucionamos, crecemos, pasamos por diferentes etapas que nos permiten el aprendizaje. Por ello, esta ley contempla estas evaluaciones periódicas, porque una persona con discapacidad no siempre tiene porqué necesitar los mismos apoyos. Habrá ocasiones en las que necesite más soporte, y otras en las que haya alcanzado nuevas herramientas que hagan que no necesite tanto. Y el hecho de que ya estemos en este punto con las valoraciones es un motivo de alegría para todos, porque vemos como eso está contribuyendo a que los proyectos de vida de estas personas, que tienen nombre y apellido, se consoliden felizmente”, explica Rosario Fijo.

La Fundación en cifras

En su última Memoria de actividad, la Fundación Padre Miguel García Blanco recoge que en 2021 apoyó a 82 personas, perteneciendo el 70% de ellas al colectivo de personas con discapacidad; el 28%, al de personas con problemas de salud mental; y tan solo un 2%, al de mayores.El porcentaje más amplio de edad, representando el 49% de las personas atendidas, se sitúan en la franja etaria de los 36 a los 65 años, mientras que la horquilla de los 18 a 35 años supone el 23% y el 28% son mayores de 65 años.

Esta Fundación de la Orden de San Juan de Dios ejerce el apoyo a estas personas fundamentalmente en Andalucía, a través de sus centros en Málaga, Jerez de la Frontera (Cádiz), Sevilla y Alcalá de Guadaíra (Sevilla), aunque también apoyan a personas residentes en centros como Faisem Casa Hogar en Carmona (Sevilla), o en la Residencia para adultos Afanas, en Cádiz. Además, ejercen también el apoyo a personas ubicadas en el Centro San Juan de Dios de Ciempozuelos (Madrid) y en la Ciudad San Juan de Dios de las Palmas de Gran Canaria.

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