Olbier Hernández, sacerdote: “La Iglesia en Valencia nunca ha puesto límites ni condiciones para la acogida”

El delegado episcopal de Inmigrantes de Valencia indica que la presencia de los migrantes y refugiados, es "una ocasión de crecimiento cultural y espiritual para todos"

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La Iglesia celebrará este próximo domingo la Jornada Mundial del Migrante y Refugiado, bajo el lema “Construir el futuro con migrantes y refugiados”, a quienes la archidiócesis de Valencia “nunca ha puesto límites ni condiciones para la acogida”, según expresa el delegado episcopal de Inmigrantes y párroco de San Miguel de Soternes, Olbier Hernández.



Actualmente, la Iglesia en Valencia acoge a cerca de 700 personas de diferentes nacionalidades en distintos recursos, pisos, viviendas y comunidades religiosas, entre las que figuran cientos de ucranianos “que siguen necesitando de nuestra ayuda”. En el caso de Ucrania, “la primera respuesta fue crear lugares de acogida para las familias que venían, como el antiguo convento de las Dominicas en Torrent, o la casa de la Purísima de Alaquàs y otra en Benaguasil en las que los padres Amigonianos tienen acogidos a 300 ucranianos”. La parroquia de San Miguel de Soternes, en coordinación con la delegación de Inmigrantes, ha abierto la casa de las Hermanas de Mantellate. “Allí acogemos a 67 personas, la mayoría ucranianas, aunque también hay georgianas, colombianas y venezolanas”.

El papel de la Iglesia no debe limitarse simplemente a la acogida, sino también a la defensa y protección de estas personas. Hernández cree que “la Iglesia debe ser voz profética de denuncia de todas las situaciones que siguen siendo indignas e inhumanas”.

“Construir el futuro con migrantes y refugiados”

Con el lema “Construir el futuro con migrantes y refugiados”, el Papa Francisco invita en la Jornada de este año a ver al extranjero, no como una amenaza, sino como alguien que ayuda a construir y renovar nuestras sociedades y nuestra Iglesia. Así, recuerda Francisco en su mensaje que la presencia de los migrantes y refugiados es una ocasión de crecimiento cultural y espiritual para todos.

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En ese sentido, Olbier Hernández afirma que los migrantes “dan dinamismo a nuestras comunidades, las enriquecen. Son la puesta en práctica de la catolicidad de la Iglesia, en la diversidad de lenguas, de culturas y de formas de expresar la fe. Todas nuestras comunidades en Valencia se han sentido enriquecidas con la presencia de migrantes y refugiados”.

Por eso, “debemos acompañarles no solamente desde la necesidad con la que acuden a nuestras comunidades, sino también desde el sufrimiento y vacío que traen producto de la distancia de sus familiares, de los dramas que han dejado atrás. Se trata de construir el futuro con ellos porque no están de paso, han venido para quedarse en medio de nosotros”.

Misa en San Miguel de Soternes de Mislata

La parroquia de San Miguel de Soternes de Mislata acogerá este domingo, 25 de septiembre, la celebración de una misa, a las 12 horas, para conmemorar la Jornada Mundial del Migrante y Refugiado. En ella, “tendremos presente los sufrimientos de los migrantes, sus reivindicaciones, las situaciones que están viviendo en cada país”. “Este año será muy representativa la presencia del pueblo nicaragüense, la realidad sangrante de África y, obviamente, habrá un momento especial para Ucrania”, afirma Olbier.

Pero esta celebración es un momento puntual, “lo importante es lo que celebramos, compartimos y sufrimos todos los días de la semana en las parroquias de nuestros pueblos, el acompañamiento silencioso y diario a todas estas personas que llevan a cabo con gran sacrificio e integridad los sacerdotes, religiosos y laicos de la diócesis”, añade el delegado episcopal de Inmigrantes. “Esto es lo realmente importante, la gran red que hay a través de las comunidades parroquiales, de los voluntarios de Cáritas, de la delegación de Migraciones, de los religiosos”.

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