Luis Argüello, sobre la eutanasia de Noelia: "Un médico no puede ser brazo ejecutor de una sentencia de muerte por muy legal, empoderada y compasiva que parezca"
El presidente de la Conferencia Episcopal Española pide rezar por la joven de 25 años que este jueves recibirá la eutanasia. Advierte, además, de las consecuencias de normalizar la muerte como salida a los conflictos personales: "Si la muerte provocada es la solución a los problemas, todo está permitido"
El presidente de la Conferencia Episcopal Española (CEE), Luis Argüello
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El presidente de la Conferencia Episcopal, Luis Argüello, reacciona ante el anuncio de la eutanasia de Noelia, la joven de 25 años que, tras un complejo proceso marcado por el trauma de una violación grupal, se somete este jueves a este procedimiento.
A través de su cuenta de X, el arzobispo de Valladolid ha advertido de las consecuencias de normalizar la muerte como salida a los conflictos personales: "Si la muerte provocada es la solución a los problemas, todo está permitido", ha señalado.
En ese sentido, Argüello ha puesto el foco en la figura del personal sanitario, afirmando que "un médico no puede ser brazo ejecutor de una sentencia de muerte por muy legal, empoderada y compasiva que parezca". Finalmente, el arzobispo ha hecho una llamada a la oración por la joven, reconociendo que "su sufrimiento estremece, pero su verdadero alivio no es el suicidio".
"la muerte se presenta como solución al sufrimiento"
En la misma línea, la Conferencia Episcopal Española, a través de su Oficina de Información, ha vinculado el caso de Noelia con una crisis de acompañamiento en el sistema actual.
Para la CEE, "hoy en España, la muerte se presenta como solución al sufrimiento", lamentando lo que definen como "una dignidad infinita abocada a la muerte por una 'sociedad del bienestar' incapaz de cuidar y de amar". Frente a este escenario, la CEE apela a «la esperanza que brota del encuentro con la Vida».
'La vida, un don inviolable'
Estas reacciones llegan inmediatamente después del 25 de marzo, fecha en la que la Iglesia celebró la Jornada por la Vida bajo el lema 'La vida, un don inviolable'. En los materiales elaborados por la Subcomisión Episcopal para la Familia y la Defensa de la Vida, los obispos han defendido que la protección de la vida no es solo una cuestión de fe, sino una «exigencia de la recta razón y de la ciencia».
En su mensaje, los prelados han subrayado que «la biología defiende unánimemente que, desde el momento de la fecundación, existe un organismo humano vivo e independiente». Aunque el texto incide en la preocupación por la tendencia a elevar el aborto a la categoría de «derecho», la mirada de la CEE se extiende a todas las etapas de vulnerabilidad.
Los obispos en España manifiestan su voluntad de promover una «alianza social para la esperanza» que garantice que ninguna mujer tenga que recurrir al aborto por soledad y que, en casos de sufrimiento extremo como el de Noelia, el sistema ofrezca las condiciones necesarias para que los jóvenes puedan proyectar su vida con dignidad y apoyo real.