Jesús Miguel Zamora: "Los religiosos intentamos llenar espacios peligrosos donde abunda la soledad, donde hay guerra, donde hay migración"
La Iglesia celebra este lunes la XXX Jornada de la Vida Consagrada bajo el lema '¿Para quién eres?' El secretario general de CONFER explica la labor que desempeñan los 31.000 religiosos y religiosas con los que cuenta España
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La Iglesia celebra este lunes, 2 de febrero, la XXX Jornada de la Vida Consagrada bajo el lema '¿Para quién eres?', con el que se invita a los fieles a mirar a las personas que, mediante su consagración, dedican su vida a Cristo.
Para el secretario general de la Conferencia Española de Religiosos (CONFER), Jesús Miguel Zamora, el lema de este año implica “huir de la funcionalidad” de lo que significa la vida consagrada, al centrarse “no tanto en el para qué, sino para quién eres”.
En este sentido, Zamora destaca que en esta edición se hace hincapié en la labor que realizan los religiosos y religiosas consagrados intentando “llenar espacios peligrosos donde la soledad abunda, donde las personas se encuentran con falta de sentido para su vida, con persona que han perdido su fe y necesitan recuperarla...”
"la vida consagrada pone un paño de lagrimas Donde hay guerra, donde hay soledad"
Con este planteamiento, el secretario general de CONFER apunta que los religiosos están al servicio para los que sufren: “Respondemos a un amor que Dios nos ha dado, nos dice te quiero para mí, te consagro a mi servicio y desde ahí expandir ese amor a través de Él con acciones concretas”, ha explicado.
A juicio de Jesús Miguel Zamora, la vida consagrada implica no mirar hacia uno mismo, sino que es un amor al prójimo “que se despliega a muchas actividades, muchas iniciativas y siempre al servicio de las personas, a hacer la vida más feliz a mucha gente”.
Por ello Zamora afirma tajante que donde hay dificultad y personas que sufren, “la vida consagrada pone un paño de lagrimas y también intenta desde ahí ofrecerles ayuda, de tal manera que la iniciativa se despliega en muchos campos. Donde hay guerra, donde hay soledad, donde hay migración, donde hay sensación de para qué está la vida hay persona consagradas”, ha insistido.
Disminuyen las vocaciones pero los carismas se enriquecen: "Lo importante es el testimonio personal"
España cuenta actualmente con unos 31.000 religiosos y religiosas consagrados, distribuidos en un total de 408 congregaciones y casi 4.000 comunidades, cada una con su carisma “que hace posible esa riqueza compartida”.
Cuestionado por el descenso de las vocaciones, Jesús Miguel Zamora reconoce que el número ha disminuido, pero no “la posibilidad de enriquecimiento del carisma”. “El hecho de compartir vida, misión y realidades los laicos y religiosos está haciendo que el carisma no disminuya”, ha asegurado.
Aunque el secretario general de CONFER reconoce que “los números es lo primero que sale”, no muestran preocupación por este descenso vocacional a la vida consagrada, sino que lo importante es “el testimonio personal de la vida consagrada, responder con la mayor generosidad posible”, ha subrayado.