Javier y María son padres de acogida y adopción: ''Recibes muchísimo más de lo que das''

Más de cinco mil niños están en prorgramas de adopción y acogida, una cifra que no deja de crecer. María y Javier explican su testimonio en estas dos experiencias

Tiempo de lectura: 2’

Javier y María se casaron con la idea de tener familia numerosa, pero ''La vida va por otro camino'', como comenta Javier. Tuvieron tres abortos los primeros años de matrimonio. No podrían ser padres por medios naturales. ''Nos ofrecieron otros medios, pero no casaban con nuestras ideas y no estábamos dispuestos'', dice Javier. Sin embargo, su mujer siempre quiso adoptar, aún con hijos biológicos.

Cuando decidieron dar el paso se metieron en un curso de formación y, a partir de ahí, conocieron el proceso y el sistema. ''No sabíamos que podíamos acoger a grupos de hermanos, nos dieron esa oportunidad y vimos el cielo abierto''. Adoptaron a tres niñas. ''Y dijimos que sí el mismo día. No preguntamos nada más'', comenta María. Y Javier añade: ''Siempre he pensado no puedes querer a niños que no son tuyos como si lo fueran. Gracias a Dios estoy súper equivocado''.

La adopción es, ante todo, generosidad

Las niñas llegaron a los 13 años de casados y llevan 6 con ellos. ''Ha sido otra forma de ser padres'', afirma María. ''Luchamos como cualquier padre de familia''. Las niñas hoy tienen entre 9 y 13 años.

Después llegó la posibilidad de acogida. Vieron el programa, lo consultaron a sus hijas. Ahora tienen otra pequeña en acogida urgente. En ese programa hay muchos bebés. Llegan un tiempo para ver cómo se resuelve su vida, si son adoptados, vuelven a su familia biológica, acogida permanente, etc. Este programa dura unos 6 meses.

La cifra de menores atendidos en España crece cada año. Aunque las últimas cifras son de 2022 y corresponden a 51.203 menores, son tres mil más que el año anterior, 2021.

La acogida también es otra forma de dar hogar a pequeños

Existen cuatro programas de acogida: temporal (2 años), de urgencia (para menores de 6 años y no superior a los seis meses), permanente (al final de la temporal o a no ser posible una reintegración familiar) y la guarda para adopción, que se da mientras se dan los trámites judiciales para una adopción habitual.

En su caso, es la segunda vez que acogen por un tiempo. La idea es que vivan en familias. ''Las residencias son maravillosas, están cuidados, pero al final el calor de un hogar no se lo dan en una residencia. Lo necesitamos todos'', piensa María. Y es que, ese cariño del hogar acompañará toda la vida. Cuando se fue el pequeño anterior les dio pena. Y aunque las niñas lo llevan mejor que los padres ''en seguida te preguntan cuándo va a venir el siguiente''.

''Animaría a todo el mundo que se entere de cómo van estos progrmas''. Hay muchos tipos, como vacaciones en familia, niños en residencia con los que se puede salir en fin de semana ''y les das la vida''.

Sin duda, Javier y María, recomiendan informarse de estos programas y dar el paso.

Religión