El Card. Omella recuerda la labor de las trabajadoras del hogar: "Merecen ser tratadas como nuestras hermanas"

También desde Cáritas se decidió poner el foco en la situación de "especial indefensión y vulnerabilidad" de este sector laboral que consideran "esencial"

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En el marco de la celebración, este martes 30 de marzo, del Día Internacional de las Trabajadoras del Hogar, Cáritas ha reafirmado su objetivo de dar visibilidad a un sector laboral que considera "esencial" y que, en pleno impacto del coronavirus, "siguió realizando su actividad pese a las difíciles condiciones de protección y distanciamiento, el miedo al contagio y, en muchos casos, la pérdida de empleos".

El Card. Omella, presidente de la CEE y arzobispo de Barcelona se ha sumado al llamamiento para este Día Internacional de las Trabajadoras del Hogar: “Las trabajadoras del hogar merecen un empleo, un salario y unas condiciones laborales dignas. Pero, sobre todo, merecen ser tratadas con dignidad” ha afirmado el cardenal Omella en su tuit cotidiano.

Merecen ser tratadas como nuestras hermanas” ha subrayado el presidente de la CEE.



Cáritas ha sacado un comunicado donde recuerdan que "muchas mujeres empleadas de hogar no han podido trabajar durante el periodo de confinamiento", una situación que "las ha empujado a graves situaciones de precariedad", teniendo en cuenta que "el sector no cuenta con prestación por desempleo" y, por tanto, con "una eventual protección social ante situaciones de cese de actividad o circunstancias extraordinarias".

Es por eso que, desde el inicio de la actual crisis, Cáritas decidió poner el foco en la situación de "especial indefensión y vulnerabilidad" de estas trabajadoras, a la que, explican, "el Gobierno ha intentado dar respuesta mediante el establecimiento, hace justamente un año, de un subsidio extraordinario y temporal".

Sin embargo, señala Cáritas, "esta medida no ha servido, en la práctica, para cubrir las necesidades más urgentes de la mayoría de trabajadoras del hogar". Esto se debe, según la organización, "a las dificultades de acceso creadas por los trámites administrativos, al retraso o impago de las ayudas", así como "al hecho de que una buena parte de ellas no estaban dadas de alta en la Seguridad Social, por lo que no tienen derecho a solicitarlo".

"El hecho es que tres de cada cuatro trabajadoras del hogar no han solicitado este subsidio y sólo una de cada cien lo ha cobrado", lamenta la organización.

La situación de estas mujeres, indica Cáritas, se ha visto agravada, además, por la prolongación en el tiempo de la crisis del Covid-19 que, según indican, ha provocado una caída muy importante en las contrataciones, que ya se habían visto afectadas a raíz de la subida del Salario Mínimo Interprofesional (SMI).

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