Bilbao presenta su memoria "antiabusos": "Cualquiera, por leve que parezca, es insoportable e intolerable"
La Comisión de Protección de Menores y Prevención de Abusos Sexuales en la Diócesis presenta los datos de la Memoria del año: 14 casos abiertos entre 32 expedientes

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Haciéndo coincidir esta presentación con el Miércoles de Ceniza, "un día de conversión y arrepentimiento", la Comisión de Protección de Menores y Prevención de Abusos Sexuales en la Diócesis de Bilbao ha comparecido públicamente para ofrecer los datos de la Memoria de la actividad relativa al 2022: un total de 32 expedientes abiertos.
El director de la Comisión, Carlos Olabarri y la abogada Gemma Escapa, integrante de la misma, han asumido la portavocía del grupo de los seis miembros que conforman el servicio que inició su labor en el 2019. “También en nuestra Iglesia se han cometido abusos sexuales” y “cualquier número de víctimas es demasiado y cualquier abuso, por leve que parezca, es insoportable e intolerable”, han subrayado.
Tres abogados, una educadora, una psicóloga y un ex ertzaina completan esta comisión que tiene como encargo velar porque todas las instituciones y ámbitos eclesiales en la Diócesis de Bilbao sean un lugar seguro, libre de abusos sexuales.
Entre sus competencias está la de recibir eventuales denuncias, derivarlas si procede a la fiscalía; atender y proponer ayuda psicológica, si así lo requieren las víctimas y, proponer también acompañamiento a las personas denunciadas o culpadas en los informes haciendo efectiva la presunción de inocencia.
Nada que ocultar, mucho que proteger
Es el lema y el criterio que utiliza la Comisión a la hora de abordar los casos, en los que prevalece “el deseo de la víctima”, cuyas peticiones, han destacado "son legítimas": "Algunas piden privacidad, otras han salido a los medios para animar a las que no se atreven, otras quieren saber el nombre y apellidos de su agresor, solicitan reconocimiento y piden a la Iglesia que asuma responsabilidades y otras, están tan rotas, que no han querido ni hablar con nosotros”.
En esta relación de diversidad de intereses, hay algo que tienen en común las víctimas que han sufrido abusos sexuales en su infancia: “Han sufrido uno de los crímenes más viles y atroces que se pueden concebir, agravado por el abuso de poder y conciencia”. Son palabras del papa Francisco, que Olabarri ha corroborado tras sus encuentros con ellas.
El presbítero, director de la Comisión, ha proseguido su relato confesando que en el camino que están transitando siguen aprendiendo “porque cada persona y cada caso es único y especial”. Se ha referido a la formación que se está impartiendo a las personas que están interactuando con menores en la Iglesia en Bizkaia, “que es una buena manera de prevención”.
"Un caso ya es demasiado"
La Comisión ha abierto un total de 32 expedientes en toda su andadura. 18 casos son de órdenes religiosas y 14, de sacerdotes diocesanos. Hay un total de 14 casos abiertos y 16 se han cerrado. Son 3 los casos que se han denunciado en fiscalía, 2 de ellos se han trasladado a pesar de estar prescritos. El centro de orientación familiar diocesano Lagungo ha intervenido en 8 casos.
Hasta febrero de este año se ha ofrecido formación a 127 personas en las diversas vicarías y se presentó la guía para la protección de menores a más de 300 personas en diferentes entornos eclesiales de Bizkaia. La Comisión recomendó realizar dos informes independientes en torno a dos casos que habían saltado a los medios de comunicación: el de la Casa de la Misericordia y el del Seminario de Derio. Algunas víctimas habían manifestado públicamente que en ambas instituciones sufrieron abusos sexuales.
Todas las víctimas son varones y en el momento de los abusos tendrían entre 10 y 13 años
Entre las conclusiones del informe, se recoge que las víctimas “quieren sentirse reconocidas, que se les tenga en cuenta, que se les trate como lo que son y que se les tenga respeto por lo ocurrido”. Del mismo modo, se encuentran agradecidos “por poder recibir una atención acorde a sus necesidades” y no quieren “sufrir una victimización secundaria”.
Sobre el informe sobre el Seminario de Derio, se encargó a la Universidad de Deusto realizar el informe sobre los casos de abusos sexuales que hubieran podido darse en el ámbito del Seminario de Bilbao entre los años 1953-1970, cuando esta institución diocesana se encontraba radicada en Derio.





