La otra cara de la pobreza infantil: ''Peores niveles de salud y resultados académicos''

Según Save The Children ''hay alto consenso y baja intensidad para acabar con la pobreza infantil''

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3 de cada 10 niños viven una situación de la pobreza en España. Se hereda de padres a hijos. Según el INE, 1 de cada 4 personas con bajos ingresos proviene de una familia con mala situación. No hay que irse a otros países, es una emergencia a tratar. Los niveles educativos de los padres, los trabajos, estrategia para salir adelante la falta de apoyo social,impiden que puedan salir de la pobreza. Cáritas propone una prestación universal por hijo a estas familias, como en otros países europeos, para compensar las desigualdades de origen.

La falta de educación puede generar en muchas personas la idea de que no pueden medrar en su vida. La falta de exigencia en los colegios también perjudica a la gente más humilde. Sin esfuerzo no se pueden encontrar oportunidades.

''Nacer en pobreza acaba afectando al resto de derechos de los niños'', explica Carmela del Molar, responsable de políticas de la infancia de Save The Children. ''Un niño que nace en esta situación tendrá estrés económico, peores niveles de salud y resultados académicos'', y de ahí habrá consecuencias en la vida adulta.

''Ahora mismo tener un hijo genera pobreza''

Apoyar a las familias con prestaciones a la crianza es fundamental, según Cáritas y Save the Children. ''Ahora mismo, tener hijos aumenta el riesgo de pobreza''. Y aporta el dato de que ''El 24% de las familias con hijos están en una situación de pobreza en España, al igual que el 16% de las familias sin hijos''. Defiende medidas como ''garantizar que los niños tengan una comida completa en el colegio''. Una medida sencilla y asequible por parte de los centros educativos. También mejorar las redes de apoyos y servicios a las familias.

''La cara de la pobreza en España no es la misma que en otros lugares. No vemos a niños pidiendo por la calle'', pero ello no quita que muchas familias pasen por una situación dura. ''Más de 900.000 niños no pueden comer las proteínas suficientes a la semana, tener una temperatura normal en su casa, muchas dificultades para afrontar los gastos''. Las dificultades crecen en el caso de familias monoparentales, sobretodo madres solteras. En cuanto al compromiso de los poderes públicos, afirma que ''hay un alto consenso, pero una baja intensidad''. No puede permitirse que se deje de tener hijos por problemas económicos.



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