Juan, el joven de Hong Kong que ha escrito una carta al Papa Francisco

Juan Pang pide oración al pontífice ante la inestabilidad de su país por la polémica ley de extradición que podría poner a los sacerdotes a merced de China

Juan Pang se hace un selfie con el Papa Francisco en el encuentro del pontífice con jóvenes en Corea

Juan Pang se hace un selfie con el Papa Francisco en el encuentro del pontífice con jóvenes en Corea 

Redacción religión | Agencias

Tiempo de lectura: 2'Actualizado 14:08

"Incluya a Hong Kong en sus oraciones". Así comienza Juan Pang su carta al Papa Francisco. Este joven de Hong Kong pide al Santo Padre que rece por su país, a propósito de la polémica ley de extradición que quería aprobar el gobierno. Esa norma establecía que las personas que cometan un delito en Hong Kong puedan ser juzgadas en China. 

La oposición política y varios sectores sociales se alzaron por millones para solicitar la retirada definitiva de la ley. La jefa del Ejecutivo, Carrie Lam, ha cedido a las pretensiones del pueblo, pero de forma parcial. Por esa razón, se convocaron nuevas movilizaciones para que la ley diese marcha atrás en su totalidad. 

El peligro que ve el joven Pang, que recoge la agencia AsiaNews, en esta legislación es que podría afectar a los sacerdotes. Ve peligrar la labor de los sacerdotes que cuidan de los católicos de la Iglesia no-oficial - la que no es del Estado comunista - en China . Si saliese adelante la propuesta de Lam, los pastores podrían ser extraditados.  

Juan Pang Chenyu se pudo reunir con el Papa Francisco en el marco del Asian Youth Congress de Daejeon (Corea) de 2014 y ahora le escribe esta carta. 

"Incluya a Hong Kong en sus oraciones"

Su Santidad,

            Incluya a Hong Kong en sus oraciones. La jefa del Ejecutivo de la región de Hong Kong en tanto administración especial, una hermana en Cristo, Carrie Lam, está ciega frente al grito de los ciudadanos de Hong Kong y propone introducir una ley de extradición ante el Consejo legislativo.

La ley encuentra una gran oposición y podría culminar con la injusta entrega de los ciudadanos de Hong Kong a la República Popular de China, que adopta un sistema judicial diferente del que rige aquí.

Y lo que es peor, de aprobarse la ley, el clero de Hong Kong, y sobre todo aquellos que sostienen y siguen de cerca a las comunidades subterráneas de China, podrían ser trasladados al continente y sufrir procesos injustos.

En estas horas, muchos ciudadanos de Hong Kong están luchando contra esta decisión injusta. El 9 de junio pasado, un millón de ellos salieron a las calles para exigir el retiro de la ley. Sin embargo, esta voz, tan fuerte, fue desatendida por el gobierno de Hong Kong. El 12 de junio de 2019, la policía hizo un uso de la fuerza excesivo e innecesario contra manifestantes indefensos, al dispararles con proyectiles de goma y lanzar gases lacrimógenos.

Como católicos, sentimos tristeza y estamos profundamente preocupados por nuestro futuro en esta ciudad, y deseamos que Usted, Su Santidad, incluya a Hong Kong en sus oraciones. Ruego que el Señor Todopoderoso garantice pronta justicia a esta tierra, que ablande el corazón de nuestra hermana Carrie Lam y proteja a nuestro pueblo, poniéndolo a salvo del miedo y la violencia.

Me dirijo a Usted con profundo respeto. Su obediente y humilde siervo,

Juan Pang

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