Misioneros de la fe

Misioneros de la fe

Agencia SIC

Publicado el - Actualizado

3 min lectura

Mons. Luis Quinteiro Queridos hermanos y hermanas:

Me dirijo a vosotros con ocasión de la Jornada Mundial de Misiones 2012. Me gustaría reflexionar con vosotros sobre la urgencia persistente de anunciar el Evangelio en nuestro tiempo y sociedad.

Vienen a mi mente las palabras del Beato Papa Juan Pablo II

sobre la urgencia de la labor misionera de la Iglesia: no podemos

permanecer tranquilos pensando en los millones de hermanos y

hermanas, redimidos también por la Sangre de Cristo, que viven sin

conocer el Amor de Dios (RM 86). Son estas palabras que siguen teniendo

vigencia y actualidad especialmente ahora, cuando muchos siguen sin

conocer a Cristo o aun habiéndolo conocido no se han encontrado

verdaderamente con Él. La fe en Dios es ante todo un don y un misterio

que hay que acoger en el corazón y en la vida pero, la fe es un Don que

nos ha sido dado a fin de compartirlo.

En este contexto, el Santo Padre Benedicto XVI nos urge a

retomar el mismo fervor apostólico de las primeras comunidades

cristianas que, pequeñas e indefensas, fueron capaces de difundir el

evangelio por todo el mundo mediante su anuncio y testimonio (Cf.

Mensaje para el DOMUND 2012). Anuncio y testimonio forman un bello

binomio que si se hace presente en nosotros, abundará en grandes frutos

de Vida Nueva para toda la humanidad.

Son estos que nos ha tocado vivir nuevos tiempos en los que

la Iglesia debe entrar en un ejercicio de renovación constante, de

búsqueda de nuevas y eficaces formas para llevar a todos los hombres el

mensaje siempre necesario y eficaz de Jesucristo. Uno de los obstáculos

al impulso de la evangelización es la crisis de fe, no sólo del mundo

occidental sino de gran parte de la humanidad que, sin embargo, tiene

hambre y sed de Dios y debe ser invitada y conducida al pan de vida.Según esto, podemos hablar de una Nueva Evangelización.

No otra evangelización, sino la misma que hemos recibido de Cristo con

un renovado ardor. Así lo afirma el Papa cuando dice que la celebración

del Año de la Fe y el Sínodo de los Obispos sobre la Nueva evangelización

serán ocasiones propicias para un nuevo impulso de la cooperación

misionera (Mensaje para el DOMUND 2012). Y todo esto sin descuidar

nunca la misión Ad Gentes, que como bien sabemos forma parte de la

esencia misma de la Iglesia.

Quiero finalmente recordar a todos que el mandato

misionero de Jesús sigue estando vigente e incluso es más necesario

ahora que nunca. Con la masificación de los medios en nuestros tiempos

hay cada vez más herramientas para que el mensaje del Evangelio llegue

a todos los hombres; el Señor ofrece la salvación a los hombres de toda

época. Todos nos damos cuenta de la necesidad de que la luz de Cristo

ilumine todos los ámbitos de la humanidad: la familia, la escuela, la

cultura, el trabajo, el tiempo libre y los otros sectores de la vida social (VD

93) por lo que no hay escusa para cada uno de nosotros, desde su estado

específico de vida y medios, deje de transmitir de palabra y de obra la

Buena Nueva de la Salvación.

Que Dios Padre, fuente de todo bien, os bendiga abundantemente.

Vuestro, afmo. en Jesucristo

+Luis Quinteiro Fiuza

Obispo de Tui-Vigo

Tracking