VALLADOLID 1 - 1 MÁLAGA
El Málaga rescata un punto de su visita al Zorrilla
La efectividad del Málaga le dio un punto, en un partido en el que el Valladolid volvió a tener el mando del juego, pero que fue incapaz de trasladarlo al resultado.
Valladolid - Málaga
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La efectividad del Málaga le dio este sábado un punto en el José Zorrilla (1-1), en un partido en el que el Real Valladolid volvió a tener el mando del juego y de la creación, pero que, de nuevo, fue incapaz de trasladarlo al resultado.
Funes decidió repetir el mismo once inicial con el que se ganó al Mirandés en la anterior jornadas, mientras que Almada optó por reforzar más el centro del campo, sumando a Lachuer a Ponceau y Juric, para cambiar el esquema a un 4-3-3.
Con menos público de lo que suele ser habitual, el Valladolid salió a tener el balón, a presionar, y eso derivó en un fallo en la salida del balón del portero visitante, Alfonso Herrero, que dejó el balón en las botas de Peter para que este subiera el primer gol al marcador.
Un tempranero tanto, muy ansiado para los blanquivioletas. En este caso, el trabajo sí tuvo su recompensa. La presión de Marcos André sobre Herrero fue la que hizo que este pasara la pelota, directamente, a Peter, quien consiguió "abrir el arco".
El fantasma del "visitante" aparecía ante los malagueños, ya que, hasta la fecha, solo habían ganado un partido a domicilio. Y los blanquivioletas seguían presionando para no perder el control del juego.
Los del recién llegado Juanfran Funes no bajaron los brazos, y sacaron sus garras en busca del empate, pero no lograron romper la organización de los locales a la hora de defender su ventaja, por lo que se llegó al descanso con ese 1-0 en el electrónico del José Zorrilla.
Tras la reanudación, los de Guillermo Almada siguieron con su hoja de ruta habitual y demostraron ambición, con varias llegadas peligrosas que, sin embargo, no hallaron recompensa. Se perdonaba, y mucho, ante un rival que no era capaz de generar peligro.
Y ya se sabe lo que pasa cuando no se aprovechan las ocasiones, que llega el contrario, con la lógica intención de cambiar el rumbo del encuentro, y castiga. Niño remataba a la perfección, de cabeza, un pase milimetrado de Víctor, para igualar la contienda.
Efectividad, sin apenas esfuerzo, frente a posesión, creación, sin rédito. Fue un auténtico jarro de agua fría para los locales, que volvían a revivir lo que se puede denominar "el partido de la marmota".
El palo repelió el cabezazo de Chuki tras un buen pase de Iván Alejo. Más de lo mismo. El Málaga, llegando en tres ocasiones contadas, lograba subir un tanto a su casillero, y abrir aún más la herida de los vallisoletanos en su continua pelea por convertir su capacidad para crear, en gol.
Reparto de puntos, desde luego insuficiente para el cuadro blanquivioleta, por todo lo que generó, y cuya impotencia y frustración se tradujo en la doble amarilla para Alani, que salió en el minuto 80.