Juegos olímpicos de invierno
El grito que heló la sangre al mundo del deporte y acabó con la leyenda del esquí cerrando su carrera en un helicóptero
Lindsey Vonn heló a todos los espectadores en Cortina d'Ampezzo después de su fuerte caída. La leyenda del esquí pone fin a su carrera de la peor manera posible.

Lindsey Vonn es trasladada en helicóptero al hospital tras su caída.
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La esquiadora estadounidense Lindsey Vonn se ha despedido de sus opciones de medalla en los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán-Cortina d'Ampezzo al caerse a los 13 segundos de iniciar este domingo su descenso después de engancharse en una puerta. La norteamericana, de 41 años y que competía con el ligamento cruzado de la rodilla roto, perdió el control en un salto tras engancharse en la puerta con el brazo izquierdo y cayó violentamente. Inmediatamente se agarró la rodilla izquierda lesionada y gritó de dolor al detenerse. Fue trasladada en helicóptero tras un largo tratamiento in situ.
Tras el incidente, se produjo un silencio atronador en la zona de meta, donde se encontraban espectadores como el rapero Snoop Dogg o el esquiador italiano Alberto Tomba, que había encendido el pebetero olímpico el viernes. Vonn estuvo varios minutos tirada sobre la pista, mientras el helicóptero llegaba hasta la zona y luego era evacuada al hospital. Un grito de dolor enorme lo ocupó todo y el silencio se hizo en Cortina d'Ampezzo. Era el fin de una leyenda. Corrió el riesgo para despedirse por todo lo alto y acabó siendo alzada en una camilla a decenas de metros de altura. Ese fue el final que no se merecía una leyenda.
En los Juegos de 2010 en Vancouver, su participación estuvo en peligro cuando sufrió contusiones en la espinilla, pero las desafió para conseguir el oro en descenso, que hasta ahora sigue siendo su único título olímpico, además del bronce en supergigante. Cuatro años más tarde, parecía decidida a competir en Sochi 2014 a pesar de una rotura parcial del ligamento cruzado de la rodilla, pero tuvo que cancelar su participación cuando se descubrió que el ligamento estaba completamente roto unas semanas antes de los Juegos.