COPA DEL REY | FINAL
Aguirre aclara en rueda de prensa por qué le apodan 'vasco': "Me sacaron los dieciséis apellidos"
El entrenador del Mallorca y su capitán, Antonio Raíllo, han hablado en la rueda de prensa previa a la final de Copa del Rey y han asegurado que la confianza en el grupo es máxima.

El 'vasco' Aguirre y Antonio Raíllo
Madrid - Publicado el - Actualizado
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El entrenador del Real Mallorca, el mexicano Javier Aguirre, destacó en la tarde de este viernes que están "ilusionadísimos" porque han llegado a "una final de la Copa del Rey", la que disputarán el sábado en el estadio de La Cartuja de Sevilla ante el Athletic Club, sin que estuviera en el "proyecto" que se marcaron en el inicio de la temporada.
"Queremos ganar el partido, competir bien ante un rival que tiene veinticinco puntos más que nosotros y que nos han ganado 4-0 en el último enfrentamiento, pero nos jugamos un título y lo vamos a pelear", aseguró Aguirre en su comparecencia de prensa previa al entrenamiento de la víspera en el escenario de la final.
El mexicano de ascendencia vizcaína comentó que a sus familiares vascos los ha "hecho dudar" sobre su predilección en esta final, aunque reconoció que "están mas para allá que para acá, pero no importa".
"Me sacaron los dieciséis apellidos vascos, los ocho de mi papá y los ocho de mi mamá. En mi casa crecí con los resultados del Athletic", relató en tono distendido Aguirre, quien se mostró "orgulloso de ser mexicano" y afirmó que le "da mucho gusto" llegar a esta final y que "ojalá pudieran venir mas entrenadores mexicanos" al fútbol español.
Aguirre aclaró que el centrocampista tinerfeño Omar Mascarell, duda por una lesión que le tiene de baja en las últimas semanas, se probará este viernes en el entrenamiento de La Cartuja "y si no pasa la prueba no estará ni convocado".
Quien seguro estará mañana en el once inicial es Antonio Raíllo. El capitán del Mallorca afirmó que están "muy tranquilos, preparados" y "sin presión" ante la final de la Copa del Rey frente al Athletic y, tras recordar que hace seis años estaban en Segunda B, consideró que se merecen el título porque "han salido del infierno para a día de hoy poder tocar el cielo".
"Creo que nos lo merecemos (el título). Hemos vivido muchos momentos muy difíciles, hemos salido del infierno para a día de hoy poder tocar el cielo", indicó antes del entrenamiento Raíllo, quien manifestó que muchas veces han jugado para no descender y ahí "te juegas la vida", por lo que "es mucho más dificil de soportar que la presión por el éxito".
Preguntado por su sentimiento después de que hace sólo seis años estuvieran luchando por subir de Segunda B a Segunda, señaló que, "como para cualquier aficionado", esta oportunidad "es una alegría, una ilusion".
El capitán bermellón declaró que, si el Mallorca gana, "claro" que firma llegar a los penaltis y resaltó que el partido de Segunda B en el que hace seis años tenían "la obligación de ganar" para "salir del pozo" y subir a Segunda, como hicieron, "tenía mucha más presión" que esta final, aunque en el de mañana "la repercusion es mucho más grande".
"Hay que recordar los buenos momentos para disfrutar y los malos para aprender. Muchos de mis compañeros se han quedado por el camino, ahora los méritos o los halagos se los va a llevar la plantilla actual, pero los compañeros de Segunda B o de Segunda han conseguido el mérito de llevar al Mallorca hasta aquí, han formado parte de este camino, han ayudado a llegar a esta final y hay que agradecérselo", recalcó.
Sobre su entrenador, el mexicano Javier Aguirre, el central cordobés lo calificó como "un técnico muy especial, un poco atípico, muy cercano", y añadió: "tiene mucha experiencia, te trata como un padre, un amigo, un familiar, tiene a todo el mundo enchufado, maneja muy bien el trato personal y eso es lo que hace que lleve a su equipo así de bien".
Consciente de que los seguidores mallorquinistas serán minoría en Sevilla ante el masivo desplazamiento de la afición del Athletic Club de Bilbao, Raíllo pidió a los hinchas bermellones que "no se sienta inferiores a nadie y se sientan orgullosos de sus jugadores", pues "ellos tienen muchos más socios, pero el sentimiento de las dos aficiones será el mismo".