TIEMPO DE JUEGO
Paco González zanja el debate sobre los pasillos: "No es ningún demérito para el que lo hace"
El emocionante gesto del Rayo Vallecano a la Real Sociedad en Vallecas reabre el debate sobre el reconocimiento al campeón en el fútbol español
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Este domingo, en los momentos previos al inicio del partido entre el Rayo Vallecano y la Real Sociedad, el Estadio de Vallecas ha presenciado una escena cargada de deportividad. Todos los jugadores titulares y suplentes del Rayo, con su entrenador, Íñigo Pérez, a la cabeza, han formado un pasillo para homenajear a la Real Sociedad, un gesto que ha sido recibido con un sonoro aplauso por parte de todo el estadio.
Un gesto que honra, no humilla
El momento, descrito por el periodista Rubén Martín desde el propio estadio como 'precioso' y 'muy emocionante', ha generado una reflexión en la previa del encuentro. El director y presentador de Tiempo de Juego Paco González ha ofrecido una contundente opinión sobre el significado de estos homenajes, afirmando que "el pasillo es reconocimiento de la gloria del ganador, pero no es ningún demérito para el que lo hace".
Lejos de considerarlo una humillación, González ha insistido en que es un gesto que engrandece a quien lo realiza. "Al revés, es honra al que lo hace", ha sentenciado. Esta idea ha sido compartida por Rubén Martín, quien desde el principio ha calificado la acción como un gesto que "honra al que lo hace y al que lo recibe, y no un gesto de humillación al rival".
Deportividad vs. Rivalidad
Paco González también ha querido separar el homenaje de la competición. "Luego ya, a intentar ganarle, pero de entrada, reconocerle su mérito", ha comentado, añadiendo con naturalidad que si después "en el primer minuto se dan 6 patadas cada 1, pues, normal". De esta forma, ha diferenciado el respeto inicial de la intensidad propia del juego.
Sin embargo, los comentaristas no han obviado la controversia que a menudo rodea a los pasillos, especialmente cuando hay una rivalidad enconada. Han reconocido que, en esos contextos, para muchos aficionados y jugadores "parece que es una cosa ofensiva", una percepción que choca frontalmente con el espíritu de deportividad que el gesto representa.
Este texto ha sido elaborado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.