Audio

Los controles en los centros de tatuajes y 'piercing', a examen para prevenir la hepatitis C

 

Tiempo de lectura: 2Actualizado15:55

Los tatuajes es algo que hoy en día está muy instaurado en la sociedad. Seguro que muchos amigos e incluso a algún familiar directo que lo tienen. Es difícil conocer la cifra exacta de personas que llevan una marca permanente en la piel realizada con tinta o pigmentos. Aún así, hay estimaciones. Según la Sociedad Europea de Investigación en Tatuaje y Pigmentos, cerca del 15% de la población mundial tiene un tatuaje. Si centramos el segmento de edad, la cifra se duplica en los menores de 35 años.

Es una decisión importante porque es algo que queda para siempre. Lo tienes que tener muy claro. Y, sobre todo, saber donde acudir. Aquí el refrán castellano que asegura que lo barato sale caro, se cumple. Hay mucho centros que hacen tatuajes sin contar con los permisos pertinentes y sin garantizar 100% las medidas sanitarias. Hemos preguntado a un joven que mañana se va a realizar un tatuaje. Se llama Juan y es de Vila-real. A pesar de no ser la primera vez que lo hace, ha reconocido que “no conoce el protocolo y que nunca ha firmado nada”.

Juan ha acudido a un centro de confianza y no es la primera vez que se tatua. Pero, ya decimos, no siempre ocurre así. El Ministerio de Sanidad anuncia que va a revisar las normas de los centros de tatuajes y 'piercing' para prevenir la hepatitis C. Además, aconseja una revisión a las personas que se han sometido a estas prácticas sin ningún tipo de control.

En Mediodía COPE hemos pulsado la opinión de un profesional de este sector. Se llama Iván Cordero y está especializado en tatuajes de color en Pol Tattoo Studio: “Vemos bastante bien que se lleve un control exhaustivo”, comentaba.

Desde un primer momento “cuando tu abres un estudio oficial tienes que cumplir un protocolo en el que está el consentimiento por escrito para el cliente”, explicaba. Los centros tienen que cumplir esos requisitos y precisamente esas exigencias también hace que “Sanidad está reforzando que no haya tatuadores en casa”, nos decía.