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De Haro: “Si la abstención de C's sirve para moderar a Sánchez, ¿prima el bien del partido o el del país?"

Fernando de Haro analiza la actualidad del día en su monólogo de 'La Tarde'

Fernando de Haro

Fernando de Haro

'La Tarde'

Tiempo de lectura: 2'Actualizado 17:13

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Seguir el pactodrómo es una tarea complicada. Sobre todo porque es difícil distinguir el grano de la paja, el teatrillo de lo real. ¿Qué es lo nuevo a esta hora? Pues seguramente lo más destacado es que Sánchez quiere dejar claro que Podemos no es su socio preferente. Esta mañana las conversaciones entre Ciudadanos y PP sobre la Alcaldía de Madrid no han ido bien. En Navarra, los socialistas, en contra de lo que quiere Sánchez, dicen que quieren gobernar, gobernar claro con los nacionalistas. Y en Barcelona ERC, Maragall, rechaza el tripartito presidido por Colau. Pero lo más relevante es que para Sánchez, Podemos ya no es el socio preferente.

La falta de preferencia ya quedó clara cuando Sánchez, después de ver al Rey ayer, convocó a Ciudadanos, al PP y a Podemos el mismo día el próximo martes para la investidura. Irene Montero ha insistido esta mañana en pedir la entrada en el Gobierno. Y ha mostrado su incomodidad diciéndole a Pedro Sánchez que si no quiere a Podemos pacte con Ciudadanos.

Irene Montero dice eso porque sabe que en este momento en lo último en lo que piensa Rivera es en votar a favor de la investidura de Sánchez. Ya veremos en qué queda este distanciamiento de Sánchez de Podemos. Distanciamiento que lo es también de Bildu, al inclinarse por dejar gobernar a Navarra Suma en Navarra. Sánchez desde luego busca no tener hipoteca alguna con Podemos. Quiere seguir teniendo un amplio respaldo de Europa y esta semana le ha dicho Bruselas que tiene que rebajar en 12.000 millones su plan de gasto para 2020 para «garantizar» que ajusta el déficit. Imaginemos por un momento que efectivamente Sánchez no va a dar un trato de favor a Podemos, que va a distanciarse de los independentistas como ha asegurado. Es una hipótesis que ha admitido hasta el senador del PP Rafael Hernando.

Las cosas cambian. Cambian también para la oposición. Un Sánchez así le rompe el guion por ejemplo a Rivera, que insiste en que ya hay un acuerdo con el independentismo. ¿Y si no lo hay? ¿Prefiere Rivera un Sánchez que esté de acuerdo con independentistas y con Podemos? ¿Prefiere Rivera un Sánchez radicalizado para conseguir el relevo en la oposición? Si la abstención de Ciudadanos sirve para moderar a Sánchez, ¿es más importante el bien del partido o el del país?