Fernando de Haro: "A Puigdemont le estorbaba en su demanda contra Llarena el verbo en condicional"

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Fernando de Haro

Fernando de Haro

'La Tarde'

Tiempo de lectura: 2' Actualizado 16:17

 

Tampoco hay ponerse estupendo. Lo importante es que la causa sea justa. Y la causa es justa, se trata de crear una nueva nación, la nación catalana. No hay que ponerse estupendo. No hay que rasgarse por un condicional. Llarena dijo “si los promotores de la independencia han actuado contra el Código Penal tienen que ser investigados”. Eso es lo que dijo, pero a Puigdemont le estorba en su demanda contra Llarena el condicional. Y en la traducción al francés lo quitó. Tampoco es para exagerar es una palabra y un tiempo verbal. No hay que exagerar si lo que dices no es exactamente lo que pasó, no hay que exagerar si lo que dices en realidad no pasó, si lo que dices es exactamente lo contrario de lo que pasó. Lo importante es la causa, porque la causa que defendemos es tan justa y tan necesaria que no se entretiene en los detalles, no se entretiene en los hechos, en las minucias. La causa, en este caso la independencia de Cataluña, nos redime, nos salva, y hace innecesaria la realidad y los hechos. Dice que la radio la ironía no funciona, lo digo de otro modo: este es el veneno de toda ideología, el veneno que siempre está al acecho: el que nos separa de las cosas tal y como son.

Más ironías... que se acaban volviendo realidad. Lo dije de coña y la coña se ha materializado. Ayer decía que a lo mejor Pedro Sánchez en su viaje a América Latina cambiaba de oponión sobre el Valle de los Caídos. Y exactamente lo que ha sucedido. Igual que cambió de opinión sobre el juez Llarena ahora ha dicho en Bolivia que ya no quiere convertir el Valle de los Caídos en un Museo de la Memoria sino en un cementerio civil. Ha insistido en que hay que crear una Comisión de la Verdad sobre la dictura. Sánchez debe pasar las noches en blanco porque en cada rueda de prensa tiene una ocurrencia. El próximo viaje hay que regalarle una buena novela, también podemos regarle un magnifico libro que se llama el Abuso de la Memoria de un señor que se llama Todorov. Las Comisiones de la Verdad se crearon en varios países como Sudáfrica para favorecer la reconciliación nacional. Son instancias de justicia reparativa para superar los traumas de un país que ha vivido un intenso conflicto. Pero es que esa reconciliación nacional ya se produjo en España, se produjo hace 40, 50 años. Los españoles estamos reconciliados. No necesitamos una Comisión de la Verdad.

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