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De Haro a las 15h: "En el caso de Josep Rull hay que tener en cuenta los precedentes"

Seguramente no estaríamos hablando de este caso si a comienzos de septiembre Torra no hubiera asegurado que pondría en libertad a los políticos presos

Tiempo de lectura: 2Actualizado16:49

La clave está en los precedentes. Sin los precedentes seguramente a estas alturas no estaríamos hablando del permiso penitenciario extraordinario que obtuvo el ex consejero Josep Rull la víspera de Reyes para visitar unas horas a su hijo. El hijo de Josep Rull sufre una situación que no es deseable para ningún niño. Su padre está en la cárcel y no se ven habitualmente. Su padre está en la cárcel porque está acusado de cometer delitos de rebelión, sedición y malversación. El hijo de Rull no es responsable de los hechos que han provocado esa acusación. Y probablemente el hijo de Rull, mientras no se celebre el juicio, disfrutaría de la compañía de su padre si algunos de los compañeros de Rull no se hubieran fugado de la justicia y estuvieran en Waterloo y Ginebra. Hoy mismo ha habido una reunión en esas dos localidades de ERC y del PDECAT porque los compañeros de Rull se fugaron. El hijo de Rull no ve habitualmente a su padre porque los jueces creen que hay riesgo de fuga. Es una situación difícil, un dolor para esa familia sin duda, pero los jueces han tenido en cuenta los precedentes. El hijo de Rull se dio un golpe en prisión. El niño se hizo daño de verdad y hubo que ingresarlo en un hospital. Rull solicitó un permiso extaordinario a la prisión y estuvo con su hijo desde las dos a las 12 de la noche del día 5 de enero. Hay evidentes razones humanitarias para que se le diera ese permiso. Se puede hacer cumplir la ley y atender a razones humanitarias. El problemas son los precedentes. La Generalitat tiene concedidas las competencias en prisiones. Y seguramente no estaríamos hablando de este caso si a comienzos de septiembre Torra no hubiera asegurado que pondría en libertad a los políticos presos, desobedeciendo a la justicia. El hecho es que después de aquellas declaraciones una salida de la cárcel por unas horas que hubiera sido plenamente justificado ha desatado las alarmas. Porque el reglamento penitenciario establece que estos permisos se tienen que dar con la autorización expresa de la autoridad judicial. En este caso la autoridad judicial es el Tribunal Supremo. Los responsables de la prisión de Lladoners no pidieron permiso al Supremo sino al juzgado de instrucción numero 4 de Manresa, que dejó claro que la competencia era del Supremo y no suya. Un niño como el hijo de Rull no debería pasar por lo que está pasando, el problema son los precedentes.