Vilca Fernández, preso político en el Helicoide: "En la medida en que la comunidad internacional siga presionando, nos vamos a ir acercando a un proceso democrático"
Un mes después de la captura de Nicolás Maduro, Venezuela vive entre la esperanza de una transición y la certeza de que el chavismo duro sigue en el poder
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Se ha cumplido un mes de la histórica operación de Estados Unidos que terminó con la captura de Nicolás Maduro. Un tiempo en el que Venezuela se debate entre la esperanza por los pequeños gestos de apertura y la incertidumbre de un futuro incierto. En el programa 'La Linterna' de COPE, el periodista Ángel Expósito ha analizado la situación con el corresponsal en el país, Jorge Benezrra, y con Vilca Fernández, un expreso político que sufrió en sus carnes el horror de El Helicoide, el mayor centro de torturas del chavismo, y cuyo testimonio vertebra el relato de lo que ha ocurrido en estos 31 días.
Un mes de lentos avances y mucha incertidumbre
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Un mes de la extracción de Nicolás Maduro
Todo comenzaba el 3 de enero con una operación de la fuerza Delta y la CIA que se saldó con la detención de Maduro y su esposa, y 80 muertos en Venezuela. Tras ello, el entonces presidente estadounidense, Donald Trump, desveló su principal interés: que las empresas estadounidenses ayuden a reconstruir la industria petrolera de Venezuela en beneficio de Estados Unidos. Para ello ha contado con la colaboración de Delcy Rodríguez, la nueva presidenta encargada, que ha facilitado las transacciones para que EE. UU. se beneficie del crudo venezolano.
Durante este tiempo, el nuevo gobierno ha iniciado una lenta pero progresiva liberación de presos políticos, como la del politólogo Nicht Merevans. Además, se ha anunciado una futura ley de amnistía que podría liberar a cerca de 700 personas, una oportunidad para "hacer política como corresponde", según Diosdado Cabello, número dos del chavismo. Sobre la mesa está también el cierre de El Helicoide, uno de los grandes símbolos de la represión chavista.
El Helicoide no es el único centro de tortura
Vilca Fernández estuvo encarcelado dos años y medio en ese edificio. Fue detenido en 2016 por sus críticas al gobierno de Nicolás Maduro y su testimonio, ofrecido en 'La Linterna', es sobrecogedor. "Bienvenido al infierno, eso es el reflejo de la maldad", es lo que le dijeron al llegar, según ha relatado. Para él, ese lugar es "un depósito de seres humanos que piensan distinto" en el que aprendió a "sobrevivir un día a la vez".
Bienvenido al infierno, eso es el reflejo de la maldad"
El hijo del presidente de Venezuela Nicolás Maduro, Nicolás Maduro Guerra, habla durante una manifestación este martes
El expreso político ha descrito con crudeza las torturas sufridas: "Corriente en los testículos, una bolsa llena de excremento en el cuello que te asfixia, que te desnuden, que te caen a palo, que te encierren en un cuarto oscuro, sin aire, sin luz, sin agua, sin nada, por días". Sin embargo, Fernández ha señalado que El Helicoide no es el único centro de tortura en Venezuela. "Está Ramo Verde, está el Rodeo 1, está la Fénix... En un fuerte en Caracas hay una cárcel donde los secuestrados políticos están enterrados y los funcionarios caminan sobre ellos", ha denunciado.
La esperanza de un proceso democrático
Pese a los avances, Vilca Fernández ha advertido de que, aunque Maduro está tras las rejas, "no ha caído la dictadura". "Delcy Rodríguez es parte de ese conglomerado criminal", ha afirmado, recordando que ella "dirigía directamente la policía política del SEVIN". También ha denunciado que los presos "excarcelados" no son libres, pues salen "con medidas preventivas" que los obligan a presentarse en los tribunales. Pese a todo, mantiene la esperanza y cree que es posible acercarse a un cambio real en Venezuela.
En la medida de que la comunidad internacional siga presionando, nos vamos a ir acercando a un proceso democrático"
La líder opositora venezolana y Premio Nobel de la Paz, María Corina Machado, llega a la Casa Blanca
Fernández considera clave la presión internacional para que se abran "las puertas de los calabozos" y se "reinstitucionalice el país". En su opinión, no deben celebrarse elecciones presidenciales, pues considera que el "presidente electo por los venezolanos es Edmundo González". Sí ve necesario un proceso electoral "de ahí hacia abajo" para tener "nuevas instituciones que puedan realmente hablar de justicia". A nivel personal, asegura no guardar "odio ni resentimiento", pero sí "muchísimas ganas de que haya justicia". El corresponsal Jorge Benezrra resume el sentir general del país como una pugna entre "dos narrativas": la que vende un cambio y la que "trata de vivir de la nostalgia" de un proyecto que ha dividido al país. Mientras tanto, los venezolanos siguen esperando ver la luz al final de un túnel que, por ahora, parece demasiado largo.
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.