Expósito: "¡Qué pronto hemos olvidado lo que les costó a nuestros padres traer la Democracia!"

Ángel Expósito analiza la actualidad del día en su monólogo de 'La Linterna'

Ángel Expósito

Ángel Expósito

Director de 'La Linterna'

Tiempo de lectura: 3'Actualizado 20:36

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¿En serio? ¿Es posible que vayamos hacia unas nuevas elecciones generales? como diría mi hija, ¿perdona? No sé si es por engañarme o porque confundo los deseos con la realidad, pero quiero pensar que es imposible. Quiero pensar que no nos hemos vuelto locos del todo que a pesar de que esto es ingobernable, no lo es del todo. Quiero pensar, por favor, que la posibilidad de unas nuevas elecciones generales forma parte del postureo y de las amenazas de todo proceso negociador. Dicho esto, como la posibilidad existe y como la irresponsabilidad también, no lo descartemos.

Me parece evidente que para el país sería un absoluto desastre seguir en este impasse. Recordemos el ‘procès’, la moción de censura, prórroga presupuestaria, estas elecciones, más ‘procès’, etc. Lo que pasa es que no a todos los partidos ponen al país en el frontispicio de sus prioridades. Se les llena la boca, pero a la hora de la verdad… Por partes o mejor dicho, por partidos.

   1.- A Pedro Sánchez le interesan personalmente unas nuevas elecciones. Su persona, que diría él mismo, sabe que Podemos está en caída libre, sabe que tiene a los barones que le aniquilaron. Sánchez sabe que solo puede mejorar. Porque la derecha sigue igual de dividida y que la ley electoral sigue siendo la misma.


     2.- Al PP tampoco le iría tan mal, egoístamente hablando, pero le resultaría insuficiente. Es cierto que Pablo Casado ha salvado más que los muebles, pero el centro-derecha sigue igual de diseminado en tres, o más, según qué comunidad autónoma se trate.

    3.- Ciudadanos. Me da que no está gestionando con todo su potencial este proceso negociador. Puede que arriesgara demasiado en campaña, puede que Albert Rivera estuviera convencido, de verdad, del sorpasso al PP, puede que sea aún demasiado pronto. Sea como fuere, me da a mí que unas nuevas elecciones no vendrían nada bien a Ciudadanos.

    4.- Podemos. Ya solo le faltaba a Pablo Iglesias que sepamos lo que paga a la cuidadora nocturna. O el pastón que ha "corregido" de su hipoteca en un solo año. O sus ahorros. El casoplón de Galapagar es el principal causante del descalabro de Podemos. Y la cosa empeora. A su ex, a Errejon, a Carmena, a Carolina Bescansa ahora se unen las mareas, Espinar y los lidercitos locales y autonómicos que se han quedado sin curro. No cabe duda alguna. Unas nuevas elecciones serían la puntilla para Podemos y para Pablo Iglesias. Por eso el macho alfa necesita un ministerio como el comer. Y el primero que lo sabe es Pedro Sánchez. Y me da a mí que muy piadoso, lo que se dice muy piadoso, Pedro Sánchez no lo es.

5.- Vox. Y el voto útil. No sé si los votantes de Vox serían menos en unas generales. Tengo dudas porque el cabreo continúa en mucha gente, pero también es cierto que los españoles hemos aprendido cómo funciona la ley electoral. En cuanto al resto. Al PNV le da lo mismo porque sigue siendo el rey del mambo donde le interesa y a Esquerra Republicana les interesa los que más. Porque saben que los Torra y Puigdemont están pa' el tinte. Y en Cataluña se juega otro partido.

Y es que el galimatías político español tiene demasiados jugadores en liza. Demasiadas piezas que encajar, que si cada líder regional, que los cromos y las alcaldesas, los independentistas y las franquicias de Podemos, los de UPN, los tránsfugas, los históricos, las víctimas, los batasunos, los presos, los nuevos, los disidentes, la baronesa… sin olvidarnos de las elecciones en Cataluña que, a buen seguro, convocará el tal Torra nada más salir la sentencia del ‘procès’, sea la que fuere. 

No me digas que no. Ingobernable. En fin, una buena amiga me dijo ayer: "fíjate si vamos a nuevas elecciones, cualquier chico que tenga 22 o 23 años habrá votado ya cinco o seis veces. Y si es catalán, ni te cuento. Con la ilusión que teníamos hace 30 años cuando íbamos al colegio electoral, ¿te acuerdas?”

¡Qué injusta es la desmemoria, qué rápido hemos olvidado en esta nuestra España lo importante que es votar y lo que les costó a nuestros padres traer la democracia!

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