Alberto, ingeniero: "Debe venir por mi profesión; tengo que contar cuánto tiempo estoy bebiendo algo, pero resulta que es por mi hijo, que también cuenta"

La sección 'La Hora de los Fósforos' de 'Herrera en COPE' recoge los testimonios más sorprendentes de oyentes sobre herencia genética y gestos inexplicables

Paola Albaladejo

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El programa 'Herrera en COPE', dirigido por Alberto Herrera, ha abierto los micrófonos en su sección 'La Hora de los Fósforos' para explorar un tema tan cotidiano como fascinante: la genética y esos gestos heredados que aparecen en los hijos de forma inexplicable. La premisa era sencilla: ¿en qué momento un padre o una madre ve en su hijo un reflejo exacto de sí mismo o de otros familiares? Las respuestas de los oyentes han revelado historias que desafían la lógica.

Una manía heredada en secreto

El caso más llamativo ha sido el de Alberto, un oyente que ha compartido una manía muy particular que creía exclusivamente suya. "Tengo que contar cuánto tiempo bebo. No lo hago siempre, pero hay veces que estoy dando un trago de agua, de cerveza, y yo en mi mente estoy contando, 1, 2, 3, 4", confesaba el oyente, que atribuía este comportamiento a una posible secuela de sus estudios de ingeniería.

La sorpresa mayúscula llegó un día de forma inesperada. "Un día estamos en la cama y tienen su botellita de agua, entonces, le veo que está bebiendo y con la otra mano veo que va levantando dedos", ha relatado Alberto sobre su hijo. Al preguntarle qué hacía, el niño respondió: "Estoy contando". El padre ha asegurado que su hijo nunca le había visto hacerlo, ya que él lo hace "mentalmente", lo que convierte el suceso en un auténtico misterio genético.

Alberto ha reconocido que la situación le dejó "alucinado", insistiendo en que no había forma de que el niño lo hubiera aprendido por imitación. "Esta conversación con mis hermanos fue muchos años antes de que nacieran mis hijos. O sea, no hay por dónde cogerlo, porque hay muchas cosas que sí que les ves y se les pega mucho, pero este, no hay por dónde cogerlo", ha explicado.

Gestos que viajan en el tiempo

La experiencia de Alberto no ha sido la única que apunta a la transmisión de hábitos a través de generaciones, incluso sin contacto directo. Es el caso de Rosa, cuyo nieto ha adoptado una costumbre de su bisabuelo, al que no conoció. "Él se come el primer plato, y cuando llega el segundo, se levanta y se cambia todos los cubiertos", un gesto que, según ha contado emocionada, era "exactamente como hacía mi padre".

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Imagen de recurso

De manera similar, la oyente María Lourdes ha contado cómo su hijo Guillermo duerme "en la misma postura que duermo yo, abrazado a la almohada", mientras que su hijo pequeño ha heredado la capacidad de su abuelo de subir solo una ceja cuando está enfadado. Por su parte, Ángel, de Reinosa, ha compartido que su nieta de ocho años entrelaza los dedos como su tatarabuela, y que con solo cuatro años pidió en una confitería un "emparedado", una palabra que usaba su bisabuelo.

Reflejos cotidianos e inexplicables

Otros testimonios han reflejado cómo la genética se manifiesta en las situaciones más comunes del día a día. David, un oyente desde Frankfurt, ha narrado cómo supo cuál era su hija recién nacida en una incubadora: "Cuando entré y vi que había una niña que movía los deditos de los pies arriba y abajo, como yo, ya supe que esa era la mía".

El programa también ha recogido la historia de José, de Pamplona, quien ha afirmado que tanto él como su hijo sacan la lengua al concentrarse. Una costumbre que, según apuntaba un colaborador, tiene una explicación ancestral relacionada con el uso de la lengua como apoyo en tareas manuales. También Ana ha compartido entre risas cómo ella y su hijo desesperan a su marido al comentar las películas diciendo "exactamente la misma frase, los mismos gestos, todo, todo exactamente igual".

La sección ha concluido con más ejemplos de comportamientos heredados, como el nieto de Vicente, que dirige los juegos de su hermano pequeño de la misma manera que su madre hacía con su tía, o el colaborador Tony, quien ha visto reflejado el carácter "fiestero" de su padre en uno de sus hijos, zanjando una discusión con una frase lapidaria: "Lo que tú estás pensando, lo que has hecho y lo que vas a hacer ya lo he hecho yo".

Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.