Se convirtió en la primera mujer jueza de doma vaquera en los años 80: "Cuando demuestras que estás a su altura, los ibas callando"

La primera jueza en la máxima categoría de esta disciplina a nivel nacional relata en 'Herrera en COPE' las dificultades que superó para abrirse camino

Redacción Herrera en COPE

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Ser mujer y adentrarse en un mundo tradicionalmente de hombres presenta innumerables desafíos. Este es el caso de María Jesús Jurado Madueño, más conocida como Jesuli, quien ha visitado el programa 'Herrera en COPE' para conversar con Sofia Buera y María José Navarro en la sección 'A Ciegas'. En 1978, se convirtió en la primera mujer jueza en la máxima categoría nacional de doma vaquera y, además, en la primera jueza de faenas del campo, antiguamente conocido como acoso y derribo.

Una vocación natural

Aunque estudió magisterio y fue auxiliar de clínica, su verdadera vocación era la veterinaria, un sueño que no pudo cumplir porque la facultad estaba en Córdoba y no contaba con el permiso materno. Sin embargo, su amor por los caballos, inculcado por su padre, fue una constante. Para ella, estar con ellos "era algo natural, porque lo teníamos en casa". Fue su padre quien la animó y la preparó para competir, enseñándole todo sobre estos animales.

Su carrera en la competición comenzó de forma inesperada. Un día, Cayetano Tirado la invitó a un paseo de caballos en la feria de Utrera. Lo que parecía un simple paseo se convirtió en su primera competición improvisada. "Aquello a mí me surgió porque me gustó mi caballo y fue un instante, y dije, pues, esto puede seguir adelante", ha explicado Jesuli sobre el momento en que le picó "el gusanillo" de la competición.

Abriendo camino en un mundo de hombres

Hace casi cincuenta años, el camino no fue fácil. Jesuli ha recordado cómo algunos hombres la menospreciaban con comentarios como "la niñata esta". Sin embargo, supo ganarse su lugar. "Cuando tú le demuestras que no estás allí ni por ser aquí nada, y que estás demostrando que está a su altura, pues, entonces, claro, los ibas callando", ha afirmado. Con el tiempo, ha asegurado haberse sentido tratada "con cariño y respeto" por sus compañeros.

Cuando demuestras que estás a su altura, los ibas callando"

Sofía Buera

Presentadora de Herrera en COPE

Su papel fue tan crucial que incluso participó en la redacción del reglamento de la disciplina, en un momento en que ni siquiera existía formalmente. Gracias a su intervención, la figura de la mujer quedó reflejada en la normativa, un logro del que se siente especialmente satisfecha. "Me siento orgullosa, ya no por mí, por mi persona, sino porque conste la mujer también en el reglamento como tal", ha destacado.

Me siento orgullosa, no por mí, sino porque conste la mujer en el reglamento como tal"

María Jesús Jurado Madueño

Primera mujer jueza en la máxima categoría nacional de doma vaquera y primera jueza de faenas del campo

El difícil papel de juzgar

Jesuli también ha hablado sobre la diferencia entre competir y juzgar. Mientras que competir es un desafío entre "tú y tu caballo", evaluar a otros jinetes es una tarea que ha calificado como complicada. "Estás valorando el esfuerzo de una persona de, a lo mejor, de años", ha señalado. La responsabilidad de emitir un veredicto es alta, y ha confesado que "se pasa mal" al tener que puntuar bajo o eliminar a un participante, incluso si son amigos.

Hoy, Jesuli observa con orgullo cómo su esfuerzo ha dado frutos. El número de mujeres juezas, muchas de ellas muy jóvenes, ha crecido exponencialmente. "Fue una cosa que abrí puertas, y hombre, te halaga, ya no en tu persona en sí, sino el abrir camino", ha comentado. El legado familiar continúa, ya que una de sus sobrinas compite en salto y otra muestra interés por la doma vaquera, asegurando así el relevo generacional.

Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.

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