Iker Aguirre, ganadero: "Si te mudas a un pueblo tienes que entender que hay agricultores que hacen ruido y olores que molestan, pero te tienes que acostumbrar"

El vicepresidente de UAGA advierte de que sobre la idealización de la vida rural y pide "educación y respeto" a los recién llegados para asegurar la convivencia

Paco Delgado

Madrid - Publicado el

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El sueño de dejar la ciudad por la tranquilidad del campo es una tendencia en auge. Este fenómeno, bautizado como neurrurismo, está ganando impulso, sobre todo desde la pandemia. Según datos compartidos por María José Navarro en la sección 'A Ciegas' de 'Herrera en COPE', seis de cada diez españoles se ha planteado mudarse a un pueblo, una cifra que se eleva hasta el 71 % entre los jóvenes. Sin embargo, este éxodo urbano está provocando un choque frontal con la auténtica realidad de la vida rural.

La idealización del campo

Iker Aguirre, vicepresidente de UAGA (Unión de Agricultores y Ganaderos de Álava), ha advertido en el programa de Sofía Buera sobre el riesgo de interpretar erróneamente la vida en el campo. Según Aguirre, muchos recién llegados "llegan con la expectativa de un paraíso o del silencio", pero se encuentran con una realidad muy distinta. "En la naturaleza también hay ruidos [...], y las actividades agrícolas y ganaderas tienen sus ruidos, sus olores y sus inconvenientes", ha explicado.

Aguirre insiste en que, de la misma forma que en una ciudad se asumen los ruidos de las obras o el tráfico, en los pueblos es necesario aceptar las particularidades del sector primario. "Si vas a un pueblo en el que hay ganadería, pues la ganadería tiene ruidos y olores específicos que te tienes que acostumbrar a ellos y que son molestos", ha sentenciado, recordando que estas actividades son el motor económico de muchas de estas zonas rurales.

Convivencia y adaptación

A pesar de los desafíos, Aguirre reconoce las evidentes ventajas de la vida en un pueblo, como la mayor libertad y seguridad para los niños o el apoyo de la comunidad. Sin embargo, ha recalcado que la clave para que todo funcione reside en la convivencia y el entendimiento mutuo. "Hay agricultores que están viviendo, que tienen su actividad económica y andan con los tractores para arriba y para abajo", ha comentado para ilustrar la normalidad del entorno.

Desplazarte, cambiar tu residencia, no es elegir un restaurante para comer hoy"

Iker Aguirre

Ganadero

Para el vicepresidente de UAGA, la solución no pasa por que el campo se adapte al recién llegado, sino al revés. Ha hecho un llamamiento a la reflexión antes de dar el paso, ya que considera que una mudanza es un proyecto de vida que debe abordarse con seriedad y criterio. "Desplazarte, cambiar tu residencia, no es elegir un restaurante para comer hoy", ha razonado Aguirre.

Un proyecto de vida informado

En este sentido, ha recomendado investigar a fondo la realidad del municipio elegido, incluyendo aspectos tan prácticos como la conectividad a Internet. Aunque en su zona, Álava, la conexión está mayormente garantizada, advierte de que no se puede "pretender que se te lleve la conectividad" a un lugar prácticamente abandonado, por lo que es un factor a comprobar antes de la mudanza.

Tractor en el campo

En última instancia, Iker Aguirre ha concluido que la base para una transición exitosa al mundo rural es una cuestión de pura actitud. "No puede cambiar un pueblo porque a ti no te gusta la manera de funcionar de ciertas cosas, tú te tendrás que adaptar a la mayoría", ha afirmado con rotundidad. La clave, según él, es sencilla: "Es una cuestión, yo creo que de educación y de respeto hacia los demás".

Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.