Dos okupas asesinan a golpes a dos hombres que trataban de evitar que se instalaran en una casa: "Iban arrastrando los cadáveres por los pies"

Los dos autores del crimen, de nacionalidad polaca, habían sido puestos en libertad por una jueza dos días antes tras protagonizar graves altercados

Redacción Fin de Semana

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Un nuevo episodio de violencia relacionado con la ocupación ilegal ha sacudido la costa de Levante. El suceso, repasado por el periodista Nacho Abad en el programa 'Fin de Semana' de COPE, se ha saldado con el asesinato de dos hombres a manos de dos okupas en la pedanía de La Marina, en Alicante. El crimen se desencadenó cuando los fallecidos, de nacionalidad alemana, acudieron a la vivienda para mediar con los asaltantes a petición del propietario.

Asesinados a golpes por reclamar la vivienda: "De película de terror"

La terrible secuencia de los hechos comenzó cuando el dueño de la casa, residente en Alemania, detectó a través de las cámaras de seguridad que dos individuos habían ocupado su propiedad. Según ha relatado Nacho Abad, el propietario "llamó a tres colegas alemanes" que vivían en la zona para que hablaran con ellos. Sin embargo, la reacción de los okupas fue de una violencia extrema e inmediata.

Los dos asaltantes, de 19 y 35 años y nacionalidad polaca, "los matan a palos, esta es la reacción, no hay un diálogo, no hay nada", ha explicado el criminólogo. Dos de los hombres fallecieron a consecuencia de la "bestial paliza", mientras que un tercero "consigue huir durante la paliza" y se encuentra en estado grave en el hospital. El crimen fue presenciado por una mujer que paseaba por la zona y vio cómo los asesinos "arrastraban los cadáveres por los pies" para meterlos en un coche.

Un tenso asedio policial de doce horas

La testigo, aterrorizada, llamó a la Guardia Civil, que no podía creer el relato. Al confirmar la presencia de los dos cuerpos, se desplegó un amplio dispositivo que rodeó la vivienda. Se inició entonces una larga negociación que se extendió desde las seis y media de la tarde del lunes hasta las siete de la mañana del día siguiente. En la operación participaron dos negociadores de la Guardia Civil de Alicante y una traductora de polaco.

La actitud de los okupas fue desafiante en todo momento. En un punto, "salen fuera, miran a los guardias civiles, los guardias civiles empiezan a gritar apuntándolos con las pistolas 'al suelo, al suelo, al suelo'... Los polacos miran, sonríen y se meten dentro de la casa", ha narrado Abad. El desafío culminó con una frase lapidaria hacia los agentes: "Si tenéis cojones, venid a por nosotros".

Ante la falta de colaboración y el riesgo evidente, se solicitó una orden judicial de entrada y registro, que fue concedida de forma urgente. Finalmente, un equipo del GRS (Grupo de Reserva y Seguridad) de la Guardia Civil entró en la vivienda y detuvo a los dos individuos, que en esa ocasión no opusieron resistencia.

Un historial delictivo ignorado por la justicia

Lo más alarmante del caso, como ha revelado Nacho Abad, es que los dos detenidos habían sido puestos en libertad apenas dos días antes. Habían sido arrestados por asaltar un concesionario y en los calabozos de Elche "se habían defecado, habían orinado a los policías, los habían insultado, les habían pegado a los propios policías". A pesar de su comportamiento y de no tener residencia conocida, la magistrada "decidió que estaban bien para estar en libertad".

El doctor José Miguel  Gaona, colaborador del programa, ha calificado el suceso como un reflejo de un problema mayor en España. "En cualquier otro país occidental, se hubiese arreglado en los primeros, vamos, en las primeras 3 horas", ha afirmado, lamentando que la policía no pudiera actuar de inmediato.  Gaona  ha apuntado a que lo más probable es que los detenidos tengan un perfil de "psicópata violento" y antecedentes en su país de origen.

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Vehículo de la Guardia Civil

Para los expertos del programa, este caso evidencia cómo la legislación española sobre la ocupación se ha convertido en un "efecto llamada". Nacho Abad ha recordado que "España es de los pocos países de ámbito europeo que permite la permite o impide los desahucios", a diferencia de Portugal, donde una nueva ley permite echarlos en 48 horas.

En el debate, la presentadora Cristina López Schlichting ha señalado la injusticia de las prórrogas de la ley de la pandemia, que obliga al propietario a convertirse en el "escudo social del gobierno". Esta situación, pactada de nuevo por el PSOE con Bildu, prolonga durante años los procesos de desahucio y genera, según Gaona, "problemas psicológicos y físicos en salud mental de los propietarios reales" que no están siendo ponderados.

Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.