Tus plantas piden auxilio tras el invierno: la guía de experta para resucitar tu jardín en primavera
La directora del centro de jardinería La Mezquita de Cuenca, Paula Orozco, detalla los pasos clave para sanear, podar y abonar tus plantas de cara a la nueva estación
Madrid - Publicado el
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El final del invierno llega con una de cal y una de arena para los amantes de la jardinería. Por un lado, el sol empieza a asomar y las yemas en los árboles anuncian la esperada primavera. Por otro, las terrazas y jardines a menudo presentan un aspecto desolador, con una mezcla de plantas secas y nuevos brotes que luchan por abrirse paso. Para poner orden, la directora del centro de jardinería La Mezquita de Cuenca, Paula Orozco, ofrece una serie de consejos prácticos para revivir las plantas y prepararlas para la nueva estación.
Primeros pasos: limpieza y poda
Antes de empezar a cortar o trasplantar, Orozco subraya la importancia de saber qué tipo de planta tenemos entre manos. Es fundamental distinguir si es una planta anual (de temporada) o perenne (que vive varios años). "O nos ayudan las aplicaciones que ya sabéis que muchos llevamos en los móviles, [...] o le preguntamos a nuestro vendedor habitual en el centro de jardinería", recomienda la experta. Esta información es clave para saber si una planta que parece muerta simplemente está esperando a rebrotar desde la raíz.
El primer trabajo práctico es una limpieza a fondo. Para aquellas plantas que parecen haberse secado, como las begonias, lo primero es retirar las partes muertas. En el caso de las plantas herbáceas que rebrotan desde cero, Orozco es tajante: "limpiar es cortar a ras". Además, es crucial retirar las hojas y restos secos de la superficie de la tierra. Esta acción evita la proliferación de hongos por la humedad acumulada y permite que "estos rayitos de sol que nos están calentando calienten también un poquito la tierra, calienten las raíces y animen a esas plantas a brotar".
La poda es otra tarea fundamental de esta época. Aunque algunas plantas como los rosales requieren una poda específica, muchas otras necesitan una intervención para recuperar la forma. Si las lluvias han impedido podar hasta ahora, no hay que preocuparse. "Es mejor que podemos ahora, la planta va a poder seguir brotando sin problemas, pero si no podamos van a crecer con formas no deseadas", aclara Orozco.
Consejos para plantas específicas
No todas las plantas responden igual a la poda. Para las trepadoras como la pandorea, la experta desaconseja una poda drástica que elimine la estructura creada. Lo ideal es hacer una poda de limpieza a finales de verano u otoño, tras la floración. Ahora, el trabajo se centraría en "limpiar lo que se te haya muerto por el frío, algunos tallos, o sea, un poco de desenredar".
En el otro extremo se encuentran matas robustas como las margaritas amarillas, que a menudo aguantan floridas durante el invierno. Para sanearlas y prepararlas para una nueva floración, la recomendación es sorprendente: se puede podar de forma severa. Orozco aconseja dejar solo cuatro o cinco dedos desde el suelo, incluso en matas de 80 centímetros, para que la planta crezca de nuevo con toda su fuerza.
Un problema común en los cactus es el secado de una de sus puntas, lo que suele indicar un problema en la raíz por exceso de humedad. La solución, según Orozco, no es cortar la parte afectada, sino aplicar un fungicida para frenar la enfermedad. Aunque quede una cicatriz, la planta puede seguir creciendo. Para evitarlo, es clave controlar el riego (casi nulo de noviembre a marzo) y el tamaño de la maceta.
Siempre va a estar más a gusto la planta en una macetita muy justa, muy justa"
La experta explica que los cactus prefieren macetas ajustadas a su tamaño. "Si no ves apenas tierra, ahí el cactus estará casi más a gusto que con mucha tierra a la vista", detalla, ya que un exceso de sustrato acumula demasiada agua y favorece la pudrición de las raíces. "Siempre va a estar más a gusto la planta en una macetita muy justa, muy justa", sentencia.
La hora de nutrir las plantas
Finales de febrero y principios de marzo es el momento perfecto para abonar. Las plantas necesitan nutrientes para afrontar el crecimiento primaveral. "Si la tierra la tenemos vieja y la tenemos floja de abono, la planta va a crecer o a brotar con necesidades", advierte Orozco. Una señal de falta de nutrientes son los brotes amarillentos y débiles.
La planta va a crecer o a brotar con necesidades"
Por norma general, ahora es el momento de usar un abono de crecimiento, rico en nitrógeno, para fomentar el desarrollo de hojas y ramas. Sin embargo, para plantas de floración temprana como camelias, azaleas o rododendros, es preferible usar un fertilizante específico para floración. Tampoco hay que olvidar las plantas de interior, que también notan el aumento de las horas de luz. Una buena limpieza de hojas, la renovación de la capa superficial de la tierra y una dosis de fertilizante las preparará para lucir espléndidas en los próximos meses.
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