"El contenido de los sueños puede verse afectado por la enfermedad de alzhéimer y puede ser una línea de investigación interesante para su diagnóstico precoz"
Una investigación revela que las personas mayores de 70 que han perdido la capacidad de recordar lo que sueñan tienen más posibilidades de desarrollar la enfermedad, ha señalado el investigador Pascual Sánchez-Juan
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Un estudio liderado por el Centro de Investigación de Enfermedades Neurológicas ha identificado una nueva y señal temprana del alzhéimer: no recordar los sueños. Así lo ha explicado el director científico de la entidad, Pascual Sánchez-Juan, en una entrevista en el programa 'Fin de Semana' de COPE con Cristina López Schlichting. Actualmente, el alzhéimer afecta a cerca de un millón de personas en España, y las previsiones apuntan a que la cifra podría duplicarse para el año 2050.
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Un estudio pionero con seguimiento de una década
El hallazgo proviene del proyecto BayeCas, una de las principales iniciativas europeas para el estudio del envejecimiento cognitivo, impulsada por la Fundación 100 y financiada por la Fundación Reina Sofía. Durante más de una década, se ha seguido anualmente a voluntarios sanos mayores de 70 años con un seguimiento muy completo que incluye estudios cognitivos, resonancias magnéticas y análisis genéticos.
Según ha detallado Sánchez-Juan, una simple pregunta sobre si recordaban o no los sueños desveló una fuerte correlación. Se ha visto que "las personas que no recuerdan los sueños tienen mucho más riesgo a 10 años [...] de desarrollar la enfermedad de Alzheimer", una conclusión respaldada por biomarcadores en sangre, la evolución clínica y el riesgo genético.
Imagen de recurso de una mujer durmiendo
Una señal más precoz que la pérdida de memoria
Lo más interesante del análisis es que los problemas para recordar los sueños aparecen de forma independiente a los fallos de memoria clásicos. La hipótesis de los investigadores es que son síntomas que aparecen incluso antes. "Nuestra hipótesis es que son más precoces, incluso antes, que los problemas de memoria, que clásicamente es lo que los neurólogos usamos para empezar a sospechar esta enfermedad", afirma el director científico.
A pesar de la relevancia del descubrimiento, Sánchez-Juan llama a la calma y aclara que no debe considerarse un síntoma diagnóstico definitivo. "Esto no es un síntoma diagnóstico que sea muy, muy, muy certero, que que vayamos a usar los clínicos de entrada, sino que es una pista", puntualiza. Se trata de una línea de investigación prometedora para el diagnóstico precoz.
Imagen de recurso de varias personas mayores con demencia en una clase de música
Un cambio de patrón, la clave a vigilar
El experto subraya que, de cara a una posible predicción, lo fundamental es observar un cambio en el patrón personal de cada individuo. "Yo creo que lo más interesante de cara a la predicción clínica es ver un cambio en la tendencia", explica. Por ejemplo, el caso de "alguien que recuerda perfectamente los sueños y que deja en algún momento de recordar, o progresivamente cada vez tiene menos contenido en el sueño".
Además, hay que tener en cuenta que la capacidad de recordar los sueños depende de otros factores, como la fase del sueño en la que uno se despierta. Por ello, concluye que "no solo es un indicador de enfermedad Alzheimer, sino que hay que verlo en contexto". El equipo de investigación ya tiene en marcha otro estudio con neuroimagen y cuestionarios más profundos para seguir ahondando en esta vía.
Este texto ha sido elaborado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.