La movilidad urbana del futuro

Así es el aerotaxi eléctrico para los Juegos Olímpicos que podrás usar por menos de 100 euros

El ingeniero español Alejandro Sempere desvela en 'Fin de Semana' las claves del vehículo volador que busca revolucionar el transporte en las grandes ciudades

Beatriz Pérez Otín

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Los Juegos Olímpicos de 2028 en Los Ángeles podrían traer consigo una revolución en el transporte urbano: el aerotaxi eléctrico. Detrás de este innovador proyecto se encuentra Alejandro Sempere, un ingeniero aragonés que trabaja para Stellantis en el diseño de este vehículo volador. En una entrevista en el programa 'Fin de Semana' de COPE, Sempere ha desvelado cómo este proyecto, fruto de la colaboración con la empresa Archer, busca ofrecer una alternativa al colapso del tráfico terrestre en las grandes urbes.

Claves de un vehículo revolucionario

La principal diferencia de este aerotaxi con un helicóptero es su motorización completamente eléctrica y sus doce hélices de tamaño reducido, que sustituyen al gran rotor único. Esta configuración reduce drásticamente el impacto acústico. “No solo es respetuoso con el medio ambiente, sino que también es respetuoso con los vecinos”, ha señalado el ingeniero, lo que permite su operación dentro de núcleos urbanos sin generar grandes molestias.

No solo es respetuoso con el medio ambiente, sino que también es respetuoso con los vecinos"

Alejandro Sempere, ingeniero 

La seguridad es otro de sus puntos fuertes. Disponer de 12 rotores le otorga una gran redundancia, de modo que el vehículo puede seguir operando con normalidad aunque alguno de ellos falle. En cuanto a su tamaño, Sempere aclara que es significativo, con unas dimensiones de 14 por 17 metros, por lo que necesita una infraestructura específica para operar.

Una red de 'vertipuertos' por menos de 100 euros

Este aerotaxi no podrá aterrizar en cualquier lugar, sino que dependerá de una red de 'vertipuertos' distribuidos por la ciudad. Sempere los describe como nodos similares a las paradas de metro o autobús. “Necesitas puntos específicos repartidos en la ciudad, pero tú vas a poder utilizar el taxi o este aerotaxi para poderte subir y bajar en unos determinados puntos”, explica. Estos vertipuertos contarán con espacio para el aterrizaje y despegue vertical e instalaciones de recarga.

Uno de los aspectos más llamativos es su accesibilidad. Lejos de ser un lujo, el objetivo es que el precio sea competitivo. “El precio por persona no debe de ser superior a los 99 dólares”, ha afirmado Sempere. Además del ahorro de tiempo, el viaje ofrecerá una experiencia única al sobrevolar la ciudad, algo que el propio ingeniero, natural de Zaragoza, sueña con hacer sobre la basílica del Pilar.

El precio por persona no debe de ser superior a los 99 dólares"

Alejandro Sempere, ingeniero 

El desafío de los pilotos

Sin embargo, el mayor desafío de cara a los Juegos Olímpicos no es técnico, sino legislativo. Aunque la tecnología actual permitiría que estas naves fueran totalmente autónomas, la ley exige que sean pilotadas. Esto crea un cuello de botella, ya que se necesitarán cientos de pilotos para operar la flota. “Es una limitación muy importante que es únicamente legislativa”, ha lamentado el ingeniero, quien considera que el modelo autónomo daría más flexibilidad al sistema.

Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.