los riesgos ocultos en internet para nuestros jóvenes
Ni apps ni prohibiciones: esto es lo que realmente protege a tus hijos en Internet
La abogada Beatriz Izquierdo analiza en 'Fin de Semana' el impacto de las redes sociales y las nuevas tecnologías en los delitos cometidos por menores
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La preocupación por la delincuencia juvenil crece en España, un escenario que se replica en otros países europeos como Suecia, que ha aprobado la creación de módulos penitenciarios para menores de 15 años. En la Comunidad de Madrid, la Guardia Civil ha desmantelado recientemente un grupo criminal juvenil con seis menores detenidos. Para analizar este fenómeno, la abogada y experta en criminología Beatriz Izquierdo ha intervenido en el programa 'Fin de Semana' de COPE, con Cristina López Schlichting, donde ha desgranado las causas y las posibles soluciones.
Un fracaso social que necesita soluciones
Para Izquierdo, cuando se habla de menores infractores, hay que tener en cuenta que "supone un fracaso para una sociedad". Según explica, salvo casos excepcionales de patologías, "un menor no se levanta de la noche a la mañana y comete la peor de las atrocidades si en su corta trayectoria vital no se han dado una serie de condicionamientos que le han llevado hasta ese punto". La experta insiste en que se debe investigar y trabajar sobre esas causas, ya que un menor debería ser siempre reinsertable en la sociedad.
En ocasiones, un comportamiento delictivo puede ser una manifestación de un problema subyacente. Izquierdo pone como ejemplo un niño que, al no saber gestionar su frustración, reacciona con un "vandalismo extremo en la calle, y que puede ser interpretado como una llamada de auxilio porque no sabe pedir ayuda y no sabe contener esa rabia ni gestionarla". En esos casos, subraya, "necesita nuestra ayuda de los adultos responsables".
El nuevo entorno digital y los 'bros'
La abogada reflexiona sobre cómo ha cambiado el modelo de crianza y el impacto de las nuevas tecnologías. Advierte que, junto a los valores que se inculcan en casa, existe "otro tipo de contenido en las redes sociales que choca frontalmente con esos valores". El grupo de iguales, clave en la adolescencia, se ha transformado. "Ese entorno, esos 'bros', ahora son muchos, muchos, muchos que están en las redes sociales y que pueden estar influyendo en su comportamiento", alerta Izquierdo.
Ante este desafío, la criminóloga sostiene que la tecnología no puede reemplazar la implicación parental. "Yo creo que nosotros somos la mejor aplicación de control parental jamás creada, y que eso no lo va a poder sustituir nunca una tecnología", afirma. Considera que no basta con instalar una app o prohibir un móvil, ya que los riesgos persisten, por ejemplo, a través de los videojuegos. La clave, según ella, es "estar presentes, desarrollar climas de confianza y acompañarles progresivamente" en su vida digital.
Nosotros somos la mejor aplicación de control parental jamás creada"
Sobre el debate de si los delitos aumentan o simplemente se denuncian más, Izquierdo se muestra escéptica. "Yo creo que sí se está produciendo, pero que además estamos viendo solo la punta del iceberg", opina. Se refiere a la "cifra negra" de la criminología: delitos que no se denuncian y no figuran en las estadísticas, como el acoso escolar o el ciberbullying, donde las víctimas a menudo no piden ayuda por miedo o por un sentimiento de indefensión.
Delitos normalizados y nuevas amenazas
La experta lamenta que durante años la sociedad haya tolerado el acoso escolar como "casi como una lección de vida que había que aprender", lo que ha permitido que el problema se agrave con la llegada del ciberbullying, que es "constante, las 24 horas". Además, alerta sobre la normalización de "actitudes sexualizadas en el entorno online", que pueden tener "consecuencias devastadoras" en menores que no tienen la misma concepción del pudor que generaciones anteriores.
Un ejemplo reciente es el caso de varios alumnos en La Rioja investigados por difundir imágenes sexuales de compañeras generadas por inteligencia artificial. Izquierdo advierte de la gravedad de estos actos, que pueden ser constitutivos de pornografía infantil. "Tenemos un problema importantísimo, porque la tecnología es vertiginosamente rápida y la legislación es bastante lenta. Intentar que la solución llegue siempre de la mano de la ley nos va a desproteger", sentencia.
La tecnología es vertiginosamente rápida y la legislación es bastante lenta"
La paradoja, explica, es que el mismo artículo del Código Penal diseñado para proteger a los menores puede ser el que se use para sancionarlos a ellos. Aunque la imagen sea manipulada, "la víctima sí sufre un daño muy real, y en ocasiones es devastador, porque se pierde el control sobre esa imagen una vez que se comparte". Por ello, pide no banalizar el uso de estas herramientas.
Finalmente, Beatriz Izquierdo aboga por la prevención a través de la formación. Considera que explicar la Ley de Responsabilidad Penal del Menor debería ser "una asignatura arreglada" en los colegios, como ya hacen Policía Nacional y Guardia Civil con el Plan Director. El objetivo no es solo explicar la ley, sino trabajar la empatía y hacerles entender el porqué de las normas. Una idea que recoge en su libro, de título elocuente: '¿Pero qué dices, bro? ¿Cómo va a ser eso delito?'.
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.