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CINE ESTRENO

Sergi Portabella convierte "El mito de Sísifo" de Camus en una "roadmovie"

Jose Oliva,Barcelona, 3 jul (EFE).- El cineasta Sergi Portabella convierte "El mito de Sísifo" de Albert Camus en una "roadmovie" en su primera película, "Jean-François y el sentido de la vida", en la que un niño de 13 años parte hacia París acompañado por una adolescente al reencuentro con el autor de "El extranjero".,La película, que se estrenará en las salas comerciales el próximo viernes, surgió a partir de "la idea del protagonista, un niño existencialista, para el que había escrito un cort

  • Agencia EFE

Jose Oliva

El cineasta Sergi Portabella convierte "El mito de Sísifo" de Albert Camus en una "roadmovie" en su primera película, "Jean-François y el sentido de la vida", en la que un niño de 13 años parte hacia París acompañado por una adolescente al reencuentro con el autor de "El extranjero".

La película, que se estrenará en las salas comerciales el próximo viernes, surgió a partir de "la idea del protagonista, un niño existencialista, para el que había escrito un cortometraje", ha dicho a Efe en una entrevista el director.

Extrañamente, Portabella no consiguió en 2010 financiación para el cortometraje, y fue más fácil financiar un largometraje, que consiguió escribir en 2013.

Portabella parte de "El mito de Sísifo", de Camus, un libro que leyó en su juventud y que le sirve de base para construir el argumento y el viaje.

"En ese libro Camus parte del mito de Sísifo, que tenía que empujar eternamente una roca hasta la parte alta de una montaña, que acaba rodando ladera abajo.

En ese pequeño ensayo, Camus reflexiona sobre la cuestión del suicidio y el sentido de la vida, presentando el mito de Sísifo como metáfora del esfuerzo inútil e incesante del ser humano.

"Camus no se imagina a Sísifo atormentado sino feliz, porque considera que el esfuerzo diario, aunque sea inútil, es suficiente para alcanzar la felicidad", subraya Portabella.

Los protagonistas son interpretados por los jóvenes actores Max Megías y Claudia Vega, un reto para el director porque "son actores que todavía no tienen todas las herramientas de un actor con más experiencia, ni yo tampoco tengo el suficiente conocimiento del trabajo del actor para llevarles a donde quiero".

Convertir a un niño en un precoz existencialista puede resultar cómico, admite Portabella, que recurre a la ironía y el humor en la película para desdramatizar la historia narrada, en la que no falta el acoso escolar o una huida de casa.

El ensayo de Camus era una buena excusa para el director para hablar de su propia experiencia vital y escolar: "Quería retratar el sentimiento de aquella época, cuando buscaba mi camino e intentaba encontrarle sentido al mundo, y cada pequeña aventura, conversación o lectura parecía importante y definidora".

Para el director, en aquel momento, "encontrar un sentido a la vida era un problema muy presente y que pedía urgentemente una respuesta".

Aunque el acoso escolar es "la motivación y el desencadenante" de esa huida a París, Portabella remarca que "no se trata de una película sobre 'bullying'".

En la película, el joven Jean-François, el alias que utiliza el niño en tanto que existencialista, "se enamora de las chicas que se encuentra siempre con el condicionante de que son mayores que él y su comportamiento es equiparable al propio Sísifo: como en Don Juan, lo importante no es la conquista de la mujer sino el esfuerzo por conquistarla, que ya es suficiente para poder ser feliz".

En el momento de afrontar esta película, Portabella quiso hacer "una imaginaria cuarta película de una trilogía ficticia" formada por tres películas que le impactaron: "Harold y Maude" (1971), de Hal Ashby; "Rushmore" (1998) de Wes Anderson; y "Submarine" (2010), de Richard Ayoade, "todas protagonizadas por niños con uniforme con corbata que mantienen una relación de amor con mujeres mayores".

También tuvo presente "Los 400 golpes", de François Truffaut, para evocar ese "espíritu".

Tras el estreno de su ópera prima, Portabella prepara ya su siguiente proyecto: "el protagonista es un adolescente algo mayor, de 18 años, un poco victimista, que tiene una vida placentera, pero que cree que todo lo que le pasa es injusto y que lleva una vida muy dura".

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