Tubos Reunidos Amurrio inicia una huelga indefinida contra el ERE

La protesta ha sido convocada por el comité de empresa, formado por los sindicatos ELA, LAB y ESK, después de que finalizara sin acuerdo el periodo de consultas para negociar el expediente de regulación de empleo

Tubos Reunidos

Carlos Molina

Bilbao - Publicado el - Actualizado

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Los trabajadores de la planta de Tubos Reunidos en Amurrio han comenzado este lunes una huelga indefinida para expresar su rechazo al ERE y a las demás medidas propuestas por la empresa.

La protesta ha sido convocada por el comité de empresa, formado por los sindicatos ELA, LAB y ESK, después de que el pasado viernes finalizara sin acuerdo el periodo de consultas para negociar el expediente de regulación de empleo.

Los trabajadores han secundado al 100% las primeras horas de la huelga indefinida que han comenzado contra el ERE que va a aplicar la empresa a 301 trabajadores, 274 de ellos de esta planta alavesa y 27 de la de Trapagaran en Bizkaia, según han informado desde LAB.

piquetes

La huelga indefinida comenzó en el turno de noche a las 22.00 horas de este domingo y, con el inicio del paro, se concentraron trabajadores en las inmediaciones de la planta de Amurrio y encendieron bengalas desde el puente situado en la zona de acceso.

Los piquetes han continuado este lunes con movilizaciones desde las cinco de la mañana y a las 7.30 horas han cortado el tráfico en la A625 en Amurrio, por donde han realizado una marcha y la circulación ha quedado restablecida a las 7.52 horas. En el transcurso de la protesta, en la que, según ha informado el Departamento de Seguridad, ha sido identificada alguna persona, se han coreado gritos en contra de los despidos y a favor de la defensa de la comarca de Aiaraldea.

tensiones

El proceso de negociación del ERE, que afectaba de forma distinta a las plantas de Trapagaran (Bizkaia) —con 27 despidos— y a la de Amurrio —con 274 salidas y el cierre de la acería—, ha generado tensiones entre los trabajadores y representantes sindicales de ambos centros. Mientras que la plantilla de Trapagaran se mostró partidaria de alcanzar un acuerdo, en Amurrio ni siquiera llegó a someterse esa posibilidad a votación.

La última propuesta presentada por la empresa el viernes, que incluía algunos cambios como salidas voluntarias y el regreso a la planta vizcaína de empleados trasladados años atrás a Amurrio —todo ello condicionado a un referéndum entre la plantilla y a un acuerdo para refinanciar la deuda—, no logró desbloquear la situación.

Tras concluir sin acuerdo el periodo de consultas, la dirección de Tubos Reunidos aseguró que se ve “obligada” a aplicar el ERE que afectará a 301 de los 1.300 trabajadores de la compañía, además de analizar los distintos escenarios que se abren a partir de ahora.

Según indicó la empresa, el rechazo de la comisión negociadora al acuerdo complica considerablemente la reestructuración de su deuda con la SEPI y con las entidades financieras, así como la obtención de nueva financiación.