Encuentran a Elena, la misteriosa niña de las fotos de hace 70 años rescatadas en el rastro de Madrid

La protagonista, que hoy tiene 80 años, recibirá las imágenes de su infancia gracias a la exposición que el fotógrafo Hibai Agorria impulsó para encontrarla

Usua Bilbao

San Sebastián - Publicado el

3 min lectura

El misterio de la niña de las fotos rescatadas de la basura ha llegado a su fin. El fotógrafo y videógrafo vizcaíno Hibai Agorria ha logrado encontrar a Elena, la protagonista de unas imágenes tomadas en los años 50 cuyos negativos fueron encontrados en un contenedor de Madrid. La historia, que comenzó con una exposición en Gernika-Lumo bajo el título de "¿Dónde estarás?”, culmina con la localización de Elena, que hoy tiene 80 años y reside en Madrid, poniendo un emocionante broche a un relato que ha captado la atención de miles de personas.

Todo comenzó cuando un amigo de Agorria, también fotógrafo, rescató los negativos de un contenedor cercano al popular Rastro de Madrid. Intrigado por el hallazgo, Hibai Agorria los digitalizó y, al descubrir las escenas familiares, se propuso un reto: encontrar a la niña que protagonizaba gran parte de las fotografías. Para ello, organizó la exposición en la Casa de Cultura de Gernika, con la esperanza de que alguien pudiera ofrecer alguna pista.

Una curiosidad desbordada

La repercusión de la iniciativa superó todas las expectativas. "Al principio me puse incluso un poco nervioso, porque pensábamos que iba a ser algo local", confesó Agorria, sorprendido de que la noticia “salió hasta en prensa internacional”. El título de la muestra, “¿Dónde estarás?”, resultó tener un gran gancho, despertando una curiosidad que, según el fotógrafo, tenía un punto “de cotilleo, ¿no? De quién será”. La exposición se convirtió en una de las más visitadas en la historia del centro cultural de Gernika-Lumo.

Después de 70 años, le devuelves a Elena 3 veranos de su infancia"

Hibai Agorria, fotógrafo

La llamada  que lo cambió todo

Imagen de los veranos de Elena en Euskadi

Hibai Agorria tenía el presentimiento de que la respuesta llegaría desde Elorrio, ya que unas 30 fotografías del archivo habían sido tomadas en esa localidad vizcaína. Y no se equivocaba. Una mujer de unos 70 años llamó a la Casa de Cultura de Gernika afirmando que conocía a la familia. A partir de ahí, Agorria contactó con Carmen, prima de Elena, quien también aparecía en varias de las imágenes y que en la actualidad vive en Bilbao. 

El encuentro con Carmen fue un momento muy emotivo para ambos. Juntos recorrieron la exposición y ella pudo compartir algunas de sus vivencias. Uno de los momentos más conmovedores fue cuando Carmen se reencontró con la imagen de su hermano, fallecido muy joven. "Murió bastante joven, con 28 años. Entonces, ahí sí que hubo también una emoción de volver a verle a su hermano", explicó el fotógrafo sobre la reacción de la prima de la protagonista.

El reencuentro pendiente con Elena, la protagonista

Aunque Hibai Agorria todavía no ha hablado personalmente con Elena, ya ha contactado con sus hijas y prepara un viaje a Madrid para un momento muy especial. El plan es entregar en persona los siete carretes con las 160 fotografías que componen el archivo familiar. La sorpresa para la familia ha sido mayúscula, ya que, según le han contado, las fotos “no las tenían vistas”, lo que las convierte en un descubrimiento total.

El autor de las fotografías era el padre de Elena, un ingeniero con “bastante buen ojo como fotógrafo”, según Agorria, quien ha aprendido a apreciar la calidad artística de las imágenes con el tiempo. Los negativos acabaron en la basura hace unos 15 años durante una limpieza tras el fallecimiento del padre de Elena, cuando se deshicieron de un armario donde, sin saberlo, se guardaban estos recuerdos.

Las imágenes corresponden a los veranos de 1953, 1954 y 1955, cuando la familia de Elena viajaba desde Madrid a Elorrio para visitar a sus parientes y aprovechaban para recorrer la costa de Urdaibai. Tras el éxito de esta "historia redonda", Agorria planea tomarse un respiro antes de abordar nuevos proyectos de memoria histórica que ya tiene en mente. Por ahora, quiere saborear el momento: "Ha sido muy bonito, sobre todo que aparezca, que esté viva, y ponerle nombre, ponerle cara y entregarle sus recuerdos".

Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.

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