30 años de la gesta que transformó al Baskonia

Protagonistas como Ramón Rivas, Jorge Garbajosa, Marcelo Nicola, Josean Querejeta o Manel Comas reviven la histórica final de la Copa de Europa de 1996 contra el PAOK, una victoria que cambió al club para siempre

Roberto Arrillaga Aragón

Vitoria - Publicado el

2 min lectura

El 12 de marzo de 1996 quedó grabado a fuego en la historia del Baskonia, entonces conocido como Taugrés. Tras dos finales perdidas de forma consecutiva en Lausana y Estambul, el equipo vitoriano afrontaba su tercera final europea, esta vez en casa, con la ambición de levantar por fin el título. Un hito que, como recuerdan sus protagonistas, cambió la historia del club para siempre.

Una final contra todo pronóstico

El equipo ha llegado mermado por las lesiones. La baja de Kenny Green durante toda la competición y la reciente lesión de Ramón Rivas, que llegó "justito" a la final, complicaban el panorama. Además, el rival, el PAOK de Salónica, era considerado el claro favorito, un conjunto con jugadores de talla NBA y estrellas europeas como Stojakovic.

En ese contexto, la figura del entrenador, Manel Comas, ha sido clave. "Él sabía cómo llegarnos y sabía cómo motivarnos a cada uno de nosotros", recuerdan los jugadores sobre un técnico que usaba la psicología para despertar al equipo. Su confianza era tal que llegó a declarar que no entendía "para qué habían venido los griegos a jugar el partido, porque ya tenían el partido perdido".

La remontada de un equipo con carácter

El partido no ha comenzado de cara para los vitorianos, que han llegado al descanso perdiendo 44-50. Pese al marcador adverso, un inmenso Ramón Rivas mantenía al equipo en el partido, sumando 23 puntos y 10 rebotes al inicio de la segunda mitad. Por su parte, Marcelo Nicola sufría al principio por "la responsabilidad y la tensión", aunque su momento llegaría.

Manel Comas ha sido crucial en el vestuario, especialmente con Nicola: "Le digo simplemente que que ahora ese es su momento, o sea, ahora cuando salga, él tiene que que ganar el partido". La otra clave ha sido táctica, una defensa en zona 1-3-1 que el equipo tenía guardada y que ha colapsado por completo el ataque griego, permitiendo una remontada punto a punto.

Para jugadores jóvenes como Jorge Garbajosa, con solo 18 años, aquella final fue "inolvidable". Fue su primera gran final a nivel profesional y la vivió como un momento muy especial, destacando la importancia de jugar en casa y lo que significó para la ciudad, que "lo festejó como como nunca antes".

El inicio del Baskonia moderno

Aquel triunfo no fue solo un título, sino el inicio de la era moderna del Baskonia. "Yo creo que aquí se inicia esa historia", reflexiona Manel Comas, explicando que a partir de ese momento "el club se acostumbra a jugar finales". Se ha consolidado una cultura de ambición y una mentalidad ganadora que, según sus protagonistas, impregna las paredes del vestuario hasta hoy.

Ramón Rivas, el héroe de la final, ha sido nombrado MVP del partido gracias a su exhibición. Un reconocimiento individual que guarda con especial cariño: "Es de de las piezas, sino es la pieza más más importante para mí en en mi carrera". Aquel 12 de marzo de 1996 el Baskonia no solo ganó un título, sino que forjó su carácter competitivo para el futuro.

Temas relacionados