Usuarios del tren de Logroño apoyan la huelga convocada por los sindicatos ferroviarios: "Ya le he dicho a mi hija que evite cogerlo"

Los paros de los días 9, 10 y 11 de febrero llegan en un clima de miedo y desconfianza de los viajeros por los constantes retrasos y la sensación de inseguridad

Manuel Pérez Esteve

Logroño - Publicado el

3 min lectura

Los próximos 9, 10 y 11 de febrero están marcados en rojo en el calendario de miles de personas que utilizan el tren cada día en España. Los principales sindicatos del sector ferroviario han confirmado paros en Renfe, Adif e incluso en operadores de alta velocidad como IRYO y Ouigo durante esas tres jornadas completas, lo que afectará directamente a la estación de tren de Logroño, que mueve cerca de 200.000 pasajeros al año.

Exigencias de seguridad tras dos accidentes mortales

El motivo de la huelga es reclamar seguridad, mantenimiento y mejoras urgentes en toda la red ferroviaria española. Esta reivindicación llega tras dos graves accidentes en Adamuz (Córdoba) y Rodalies (Barcelona), que causaron 47 fallecidos, entre ellos tres maquinistas. Los sindicatos aseguran que las medidas solicitadas son estructurales y exigen protocolos claros de seguridad e inversiones en el mantenimiento de vías y sistemas.

En Logroño, la huelga amenaza con cancelaciones, retrasos importantes o supresiones en los servicios. Los trenes de larga distancia, como los Alvia a Madrid o Barcelona, podrían no salir o hacerlo fuera de su horario, mientras que los regionales también podrían verse reducidos. Al tratarse de una huelga a jornada completa, la afectación podría ser generalizada durante los tres días.

Los usuarios: "Ya no te puedes fiar"

El sentir general en la estación de Logroño es de hartazgo y preocupación. Algunos usuarios, como Adela, han dejado de utilizar el tren por miedo y ahora apuestan por el autobús. "Ya no te puedes fiar de los horarios de trenes", lamenta, explicando que aunque hace años el servicio funcionaba bien, ahora prefiere otras alternativas porque ha oído sobre "el tema de los retrasos".

Adif

Estación de Haro

A Julián le ocurre algo similar y no viaja en tren desde la pandemia, pues sus amigos le comentan que "los retrasos son una constante" y los viajes se alargan mucho más. Por su parte, Juan Manuel sufre cada vez que su hija viaja desde Salamanca: "Muchas veces ha tenido que estar esperando allá 3 o 4 horas en Burgos porque ha habido retraso en esa línea". Además, relata que los parones por averías son habituales y que incluso le ha tocado ir a recogerla en coche por las "pésimas combinaciones".

Mejor que no lo coja"

Juan Manuel

Usuario de tren en Logroño

Precisamente por esta situación, los usuarios consultados apoyan la huelga. Juan Manuel le ha llegado a decir a su hija: "Mejor que no lo coja", debido a que la línea tiene "muchos defectos". Adela se centra en la peligrosidad para el personal y los viajeros: "Se juegan la vida, la del maquinista y todos los pasajeros que van en el tren", afirma.

Se juegan la vida, la del maquinista y todos los pasajeros que van en el tren"

Adela 

Usuaria de tren en Logroño

Del sinónimo de confianza al miedo

Todos los testimonios coinciden en que el problema va más allá de llegar tarde; se trata de viajar con la sensación constante de que algo puede fallar. El tren, que durante años ha sido sinónimo de seguridad y confianza, hoy genera dudas y miedo entre quienes dependen de él.

 Una realidad que empuja a muchos usuarios a buscar alternativas y que deja claro que el problema va más allá de una huelga puntual. Es una situación prolongada que reclama soluciones urgentes para devolver al ferrocarril la fiabilidad que nunca debería haber perdido.

Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.