Un maquinista ante el riesgo en la vía entre Logroño y Haro: "En dos puntos especialmente críticos se han tenido que reducir las velocidades de los trenes a apenas 10 km/h, parte de la vía se está cayendo directamente al río"
Vía peligrosa entre Logroño y Haro, trabajadores ferroviarios denuncian riesgo real. La línea Logroño-Haro, trenes reducen velocidad a 10 km/h por riesgo. Un maquinista alerta, "parte de la vía se está cayendo directamente al río"

Un maquinista ante el riesgo en la vía entre Logroño y Haro: "En dos puntos especialmente críticos se han tenido que reducir las velocidades de los trenes a apenas 10 km/h, parte de la vía se está cayendo directamente al río"
Logroño - Publicado el
4 min lectura0:36 min escucha
"Ahora voy hacia Miranda", comienza con voz firme el maquinista, aunque en sus palabras se nota la preocupación que lleva días rondándole la mente. "Debía haber hecho esto ayer mismo, con el tren con el que trabajamos… pero se ha suspendido, y ahora tengo que ir de viajero en otro tren".
La sensación de responsabilidad es inmediata, cualquier compañero podría encontrarse en la misma situación. "Siempre piensas que puede ser tú, o sea, puede ser yo, puede ser cualquier compañero… y es algo con lo que convivimos cada día", asegura.
El relato adquiere otra dimensión cuando describe la línea de Zaragoza a Miranda. "Cualquiera que vaya a una cabina y vea el estado de la vía… se da cuenta de que hay problemas graves". Y es que entre Logroño y Haro —dos puntos especialmente críticos— se han tenido que reducir las velocidades de los trenes a apenas 10 km/h. La razón es aterradora, "parte de la vía se está cayendo directamente al río".
Para un maquinista, la seguridad no es una opción, es una obligación. Cada viaje implica revisar el estado de la vía, prever posibles incidencias y, en casos extremos, suspender el servicio. La combinación de infraestructura antigua, la erosión por lluvias y el paso constante de trenes convierte estos tramos en puntos de máxima vigilancia.
El testimonio refleja la tensión que viven los profesionales del ferrocarril y el riesgo latente que acompaña cada trayecto en tramos críticos. Además, pone sobre la mesa la necesidad de mantenimiento urgente y prevención para evitar accidentes graves. Mientras los trenes circulan, los maquinistas y el personal técnico están atentos a cada señal, a cada desperfecto, y a cada movimiento de la vía sobre el terreno, conscientes de que cualquier descuido podría tener consecuencias dramáticas.

Una avería en el tren Alvia que une Madrid con Logroño deja en tierra a 197 pasajeros
Su relato no solo describe la experiencia cotidiana de un maquinista, sino también el riesgo invisible que enfrentan miles de pasajeros y trabajadores ferroviarios cada día. La línea entre Logroño y Haro, que conecta varias localidades clave de La Rioja, se convierte así en un espejo de la necesidad urgente de inversiones en infraestructuras y protocolos de seguridad.
La historia y actualidad del tren en La Rioja
El ferrocarril en La Rioja tiene más de siglo y medio de historia. El trazado que atraviesa esta comunidad autónoma data de 1863, uniendo localidades de la región a lo largo de un centenar de kilómetros, desde San Felices hasta Alfaro. A lo largo de los años, esta línea ha sido vital para la movilidad de sus habitantes y para el transporte de mercancías, pero también ha acumulado incidencias, limitaciones y retrasos que afectan directamente a cientos de viajeros a diario.
El corredor principal: Logroño - Miranda de Ebro
La principal línea de tren en La Rioja conecta Logroño con Miranda de Ebro (Burgos). Este corredor es estratégico porque enlaza La Rioja con la red de alta velocidad española, ofreciendo una conexión indirecta con ciudades como Madrid y otros núcleos urbanos importantes.
Servicios disponibles: La línea ofrece principalmente servicios de Media Distancia (MD) y Avant, aunque la velocidad comercial está limitada por el trazado histórico.
Obras y cortes frecuentes: Es habitual que los fines de semana se realicen trabajos de mantenimiento o modernización, sustituyendo temporalmente los trenes por autobuses. Esto garantiza mejoras a largo plazo, pero genera inconvenientes para los usuarios habituales.
Estaciones principales: Logroño es la estación central, y otras paradas destacadas son Alfaro, Calahorra, Rincón de Soto y Haro, todas con un flujo constante de viajeros y actividad económica.

La odisea de los pasajeros de un tren Alvia de Madrid a Logroño
Retos históricos y modernización pendiente
Aunque la línea ha sido esencial para la movilidad regional, el trazado conserva limitaciones del siglo XIX que reducen la velocidad máxima y afectan la regularidad del servicio. La modernización de este corredor es una asignatura pendiente, necesaria para mejorar los tiempos de viaje, la frecuencia de trenes y la comodidad de los pasajeros.
El impacto de estas limitaciones se nota especialmente en la vida diaria de cientos de riojanos, que dependen del tren para desplazarse a trabajar, estudiar o conectar con otras ciudades. Los retrasos recurrentes y la sustitución por autobuses en los fines de semana son una realidad habitual, que pone de relieve la necesidad de invertir en infraestructura ferroviaria moderna.
A pesar de los retos, la línea de tren de La Rioja es un patrimonio histórico y estratégico. Además de conectar el norte y sur de la comunidad, permite accesos rápidos a la red de alta velocidad, favoreciendo la integración económica y social de La Rioja con el resto del país.
La combinación de historia, funcionalidad y necesidad de modernización convierte a esta línea en un ejemplo de cómo la infraestructura ferroviaria puede ser a la vez un símbolo de identidad regional y un reto de desarrollo y eficiencia para el futuro.








