Te explicamos por qué en Logroño se ha montado un buen lío con la Vivienda de Protección Oficial (VPO): Confusión ciudadana y los constructores defienden que no ha habido ningún chanchullo

El Ayuntamiento deja en manos de promotoras privadas la selección de compradores para 104 pisos protegidos, una decisión que divide a partidos y agentes sociales

Álvaro de los Ríos

Logroño - Publicado el

6 min lectura

En Logroño se ha montado un buen lío con la Vivienda de Protección Oficial, las popularmente conocidas como VPO. Se están sacando pisos protegidos después de más de 15 años casi en blanco. 

¿Qué está haciendo el Ayuntamiento?

Ha puesto en marcha un Plan Municipal de Vivienda que activa más de 200 viviendas nuevas, de las que unas 128 son de protección oficial, en barrios como Pedregales Oeste, Calleja Vieja, Portillejo II, Fardachón o La Cava. Solo en una de las fases se han puesto 104 VPO en el mercado, algo que no pasaba desde hace más de 15 años. El ayuntamiento defiende que está “recuperando” la VPO en Logroño, usando suelo municipal que llevaba años parado para que más gente pueda acceder a una vivienda más barata que la libre.

¿cómo se está llevando a cabo?

Esto, ¿cómo se está llevando a cabo? Se venden parcelas municipales a promotoras privadas con la condición de que construyan Viviendas de Protección Oficial, y con eso se sacan decenas de pisos protegidos en varias zonas de la ciudad. 

Vivienda

El cambio que ha encendido la polémica

El conflicto gordo viene por “el cómo” se reparten esos pisos, no tanto por “el qué”. El Ayuntamiento ha dejado en manos de las promotoras privadas la selección de quién compra hasta 104 VPO construidas en suelo que era público. Ya no se hace el sorteo público clásico.

Aquí hay que diferenciar entre:

Promoción pública de VPO (gestiona la administración), como se hacía hace 20 años.

y la promoción privada de VPO sobre suelo municipal” (gestiona la empresa que compra el suelo).

Al ser promociones privadas en suelo comprado, la promotora puede elegir a sus clientes, siempre que cumplan los requisitos legales de VPO.

En resumen, antes se hacía un sorteo con lista pública y bolitas; ahora la parte “comercial” de a quién se le ofrece el piso la llevan las empresas, con controles posteriores de que cumplan requisitos.

Lo que dice cada parte

Ayuntamiento de Logroño:

Aseguran que todo es legal, que se cumplen las leyes de vivienda estatal y autonómica y que el proceso tiene “todas las garantías” y aval técnico

Hay un doble control, las personas adjudicatarias deben estar inscritas en el IRVI y cumplir requisitos (empadronamiento, no tener otra vivienda, no superar 6 veces el IPREM), es el índice de referencia en España para determinar el límite de ingresos a efectos de ayudas, subsidios de desempleo, becas y VPO.

La Dirección General de Urbanismo del Gobierno de La Rioja hace un segundo control. El Gobierno de La Rioja ha salido a respaldar públicamente al Ayuntamiento y su manera de adjudicar estas VPO. 

¿Qué dicen los grupos de la oposición?:

Fundamentalmente, PSOE y Partido Riojano acusan al Ayuntamiento de “mercantilizar” un derecho básico y de quitar transparencia al proceso, pidiendo incluso dimisiones. 

Señalan que la ley exige “concurrencia pública y publicidad” y temen que, al dejar la selección en manos de promotoras, se pierda igualdad de oportunidades y se reduzcan los cupos para jóvenes o colectivos vulnerables. 

El sindicato de Vivienda de La Rioja denuncia que más de 2.300 personas solicitantes de VPO no se han enterado de cómo se podía acceder a esos pisos, lo que indica que la publicidad del proceso no ha llegado bien a quien más lo necesita.

La sensación en la calle es muy simple, "se han hecho pisos protegidos, pero la mayoría dicen no saber ni cuándo ni cómo había que apuntarse". Los empresarios de la construcción lo que vienen a decir es algo así: ‘Ojo, que aquí no ha habido ningún chanchullo

Están básicamente defendiendo que todo el proceso es legal, público y muy controlado, y que las empresas no están haciendo nada raro.

Ayuntamiento de Logroño

Sobre la compra del suelo

Dicen que el suelo municipal no se regaló, se vendió al máximo precio posible, y que las empresas incluso pagaron entre un 18% y un 33% más del precio de salida.

Esa venta se hizo con una licitación pública, con sus pliegos, sus papeles y todos los servicios municipales mirando como contratación, vivienda, jurídicos o intervención.

Los pliegos estuvieron colgados en la Plataforma de Contratación del Estado desde enero de 2025, a la vista de cualquiera, y nadie presentó alegaciones ni protestó en un año, ni partidos, ni colectivos, ni nadie.

Traducción de lo que dicen, esto no ha sido a dedo ni en un despacho oscuro, ha sido un concurso público, abierto, y encima caro para las empresas.

Vivienda

Qué ponen las empresas encima de la mesa

Una vez comprado el suelo, dicen que todo el riesgo y el trabajo gordo es suyo, pedir financiación millonaria, construir, comercializar, buscar clientes, aguantar posibles pisos sin vender.

Recuerdan que la VPO se vende con precio tasado, por debajo del mercado, así que el margen es más justo y el riesgo, mayor. Además señalan que la VPO tiene más inseguridad jurídica que la vivienda normal: más normas, más controles, más papeleo.

Dicen que están haciendo el negocio del siglo; asumen un riesgo fuerte para hacer VPO y no vender humo.

Europa Press

Un cartel que anuncia que se alquila una vivienda

Por qué defienden que no haya sorteo

Para ellos, quien compra VPO es un comprador, no un adjudicatario de un premio. Explican que los contratos se hacen por unos 200.000 € más o menos y que, según los pliegos y la ley, no tiene por qué haber sorteo en este tipo de promociones privadas sobre suelo municipal.

Dicen que el modelo que usan en Logroño es el mismo que en el resto de España, la empresa elige a los compradores, pero antes hay control con los pliegos y la licitación y después hay doble control administrativo sobre los contratos (Ayuntamiento y Gobierno de La Rioja), para garantizar que cumplen la Ley de Vivienda y los decretos autonómicos.

El sistema es el normal: la empresa elige, pero solo a gente que cumpla todos los requisitos, y la Administración revisa los papeles. Sobre la información a la ciudadanía, aseguran que sí se ha informado, que las viviendas se han anunciado en prensa y que en el IRVI se avisa a la gente de que la información y el proceso están en las empresas.

Según ellos, hay incluso mucha gente que va a ver los pisos y los rechaza porque no le convence la vivienda, la zona, el precio o el propio régimen de protección.

No es que no haya oferta, es que hay gente que va, mira el piso y decide que no le encaja. Dicen que el sistema de sorteo, en el contexto actual, crea ilusiones que luego se estrellan porque ya no existen los préstamos cualificados de VPO como antes, la financiación ahora es a tipo de mercado normal. Entonces, cuando a alguien le toca una VPO por sorteo pero no le dan hipoteca, se queda sin piso después de haberse hecho ilusiones.

Recuerdan ejemplos como Toyo Ito y otros sorteos de VPO que quedaron desiertos porque la gente no quería esas viviendas, y que al final hubo que ir a adjudicación directaAseguran que, si una promoción privada de VPO se queda colgada, la pérdida se la come la empresa; si fuera pública, acabaría saliendo del presupuesto de todos.

Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.